Músicos por músicos: Richard Coleman y Benito CeratiEspectáculos 

Músicos por músicos: Richard Coleman y Benito Cerati


Richard Coleman y Benito Cerati Fuente: RollingStone – Crédito: Ignacio Sánchez

Richard Coleman dice que la primera vez que lo vio a
Benito Cerati tenía dos o tres años y volaba de fiebre. “Tu viejo estaba solo con vos en su casa y no sabía qué hacer. ¡Estaba sobrepasado!”, cuenta y larga una carcajada. Ahora Benito acaba de cumplir 26 y unos días atrás tachó de su columna de haber el ítem invitar al “tío” Coleman a tocar junto a su banda, Zero Kill. “Lo fui a ver muchas veces a sus shows y siempre estuvo en mi cabeza hacer algo con él. Por suerte se dio ahora, más que nada porque, como banda, ya nos presentamos y podemos ampliar el asunto y tocar con la gente con la que nos sentimos identificados. Con Richard me pasó eso de verlo en vivo y pensar: yo quiero hacer algo así”.

Desde hace una hora, los dos cruzan recuerdos y comparten vivencias arriba y abajo del escenario en la casa que Coleman tiene en lo que él mismo bautizó hace mucho tiempo ya como Siberia, el “lado oscuro de Villa Urquiza”. Benito se dobló el pie derecho en su último concierto y tuvo que seguir hasta el final como pudo. “Como que con la adrenalina del show no sentís el dolor, pero después llegué a mi casa y en vez de pie tenía una empanada”. Richard asiente y rememora la primera visita de Iggy Pop a la Argentina: “Salí explotado de Obras y esa noche tocaba con Fricción. Me fui corriendo y así como estaba de excitado subí al escenario a romper todo. Me terminé cayendo por una escalera que había en un costado y el que se rompió todo fui yo”. Gajes del oficio que le dicen.

De los accidentes en escena a la memorabilia que cubre las paredes del estudio de Coleman, la charla fluye relajada entre estos dos músicos que son casi familia, que se admiran mutuamente y que hasta se permiten emocionarse cuando hablan del papá de uno y amigo del alma del otro, Gustavo Cerati, a quien el año próximo homenajearán juntos en la gira reunión de
Soda Stereo Gracias Totales.

COLEMAN Otro momento que me acuerdo mucho de vos es de cuando estábamos ensayando
Ahí vamos y venías después del colegio. Siempre venías con algo para armar, con tareas prácticas o un proyecto de ciencias.

CERATI Sí, en mi colegio era manualidades todo el tiempo. Yo me acuerdo muchos momentos de ensayos y esas cosas. Estaba siempre dando vueltas por ahí.

COLEMAN Después me acuerdo de tu viejo y Tweety (González) mostrando lo que estabas haciendo, todos con mucho orgullo. Y también de la vez que nos subimos a cantar “Terapia de amor intensiva”, con Fito (Páez), en Rosario, que fue algo completamente inesperado.

CERATI Eso fue una locura. Fue el primer lugar donde me subí a cantar ante un montón de gente.

COLEMAN Vos sabés que tengo que confesarte que cuando empezaste con tu carrera, a grabar y a trabajar con la música, a mí me parecía que todo era muy apresurado. Estaba Tweety re entusiasmado y yo pensaba: “Déjenlo vivir un poco”.

CERATI Sí, Tweety me tiraba muy para arriba.

COLEMAN Bueno, Tweety es así, todo es a lo grande. Vos lo conocés…

CERATI Sí, lo conozco muy bien.

COLEMAN Yo temía un poco, no por tu salud mental, pero sentía que te estaban presionando mucho. No me quería meter, porque si no iba a hacer quilombo. Por supuesto que pasaba fundamentalmente por lo afectivo. Me parecía que todavía no sabías qué era lo que querías hacer. Pero ya en la presentación de este disco,
Unisex, sentí que estaba todo bien y en este último show que tocamos juntos, lo confirmé. Los últimos dos o tres años creo que has crecido muchísimo en los escenarios, en tu relación con el público y entonces pensé: “Bueno, qué prejuicioso o sobreprotector estuve en aquel momento”. Porque vos encontraste tu lugar para crecer dentro del rock como correspondía.

CERATI Lo que hice fue salir del rock [risas].

COLEMAN Y tocaste mucho y en cualquier lado.

CERATI Total, porque arranqué tocando en el Personal Fest, en Movistar no sé qué, en escenarios gigantes. Loco, no me estaba permitiendo arrancar. El primer disco que yo quería hacer era un disco rarísimo, que era solo para mí. Yo quería hacer música y tener canciones, pero era muy pibe y me costaba exteriorizar qué era lo que quería. Entonces también me ponían a cerrar tal o cual festival y yo no era nadie. Pero también me costaba decir que no. Tu preocupación era lógica, pasaba algo así. Y con este disco se trató de tocar en lugares chicos, armar el público real, no el morboso, que va a ver qué hace este pibe. Eso no me gusta, no lo siento mío y no es auténtico.

COLEMAN Además, lo que es el oficio, se aprende ahí tocando y pasando las de Caín, viendo cómo resolvés las cosas cuando nada sale como lo habías pensado.

CERATI Si arrancás allá arriba, ¿en qué momento te permitís aprender?

COLEMAN Para algunas cosas no hay
shortcut y el que toma ese camino se termina dando un golpazo.

CERATI Por eso en aquel momento decidí bajar un cambio. Recién ahora siento que estoy haciendo las cosas como debo y quiero ¿El otro día en el show la pasaste bien vos?

COLEMAN Sí, estuvo bueno. Me hizo muy bien el ensayo con Zero Kill. Estaba en una situación ajena, más allá del contacto que pueda tener con vos. Generacionalmente, sentía que estaba de invitado, en serio. Iba a un lugar donde no tenía ningún control de nada. Eso era lo difícil… [risas]

CERATI Es un problemón.

COLEMAN Sí, es un problema para ciertas personalidades. Fui con mi propuesta de arreglos y los aceptaron y me sentí muy bien, muy contenido, muy guiado. En “I’m Still a Man” me compenetré con la banda y sentí que estaba bueno.

CERATI Ese tema es para hipnotizarse, sí. Igual, vos contás desde tu perspectiva el ensayo, pero los chicos estaban embobados mirándote: ¡Estaba Sir Coleman tocando con ellos!

¿Qué fue lo primero que escuchaste de Coleman?

CERATI A Richard yo le vengo siguiendo toda la carrera. Desde Fricción en adelante, todo. Y Siberia Country Club (el debut solista del guitarrista) fue el primero que agarré en el momento en que salió. Hay un montón de canciones que me gustan de él, pero ahora estoy escuchando mucho “Autos sobre mi cama” (del primer álbum de Fricción,
Consumación o consumo, editado en 1986). Ese tema me fascina.

COLEMAN Qué bueno. ¿Vos sabés que ese tema lo tengo desde que ensayé por primera vez con Soda, en el 82? Imaginate. Lo compuse en un bondi. La letra del tema la escribí en el colectivo yendo a la facultad.

CERATI Es super raro también, eso me gusta. El estribillo se va para otro lado.

COLEMAN Esas cosas que uno hace instintivamente porque no sabe y está bueno. Es la composición original, previa a tanto oficio y a tanta calle y tantos temas compuestos, donde tenés que empezar a probar cosas para ver qué pasa.

CERATI Y que ya no le das tanta cabida a lo intuitivo y uno empieza a ver más cómo encaja todo.

COLEMAN Es como que después de mucho tiempo, la intuición te dice: “Seguí tu mente”.

CERATI Por eso me gusta ese tema, porque yo me guío un montón por las cosas que no sabés por qué se hacen.

COLEMAN Pensá que todo eso termina siendo grabado en 1985, tenía 22 o 23 años. Uno no tenía ni idea de lo que hacía.

Cuando se ven, ¿hablan de música entre ustedes?

CERATI Hablamos más de la vida. La música es medio tangencial en nosotros, como que está dada. Somos un poco más que eso. Por lo que veo en esta habitación, los dos somos bastante fanáticos de
Before and After Science, de Eno.

COLEMAN No sabía que a vos también te gustaba. Ese es mi disco para llevarme a una isla desierta.

CERATI Vos hiciste una versión de “Spider and I”, ¿no?

COLEMAN Sí, una versión con una guitarra de doce cuerdas. Una versión fogón de un tema de Eno.

CERATI Che, tenés un montón de memorabilia en esta habitación.

COLEMAN Sí, antes era una biblioteca, pero ahora los libros solo sirven para recordar que los leíste. Es verdad que tengo memorabilia. Este libro de acá me lo regaló tu vieja para tu cumple de 18.

CERATI ¿Para mi cumple? ¿Te regalaban cosas a vos?

COLEMAN Eso es lo que le dije, pero Cecilia (Amenábar) vino con una caja y me regaló un montón de cosas, un disco. Me acuerdo que yo fui a tocar en tu cumpleaños de 18, en el Roxy.

CERATI Sí, que estuvo Leandro (Fresco) también. Hicimos todos covers de Bowie.

COLEMAN Claro, yo hice “Heroes” con el Lap Steel.

¿Y cómo viven esta gira reunión de Soda?

COLEMAN ¿Cómo vivo el hacerle un homenaje a Gustavo? Siempre pasan cosas… Mi cerebro y mi corazón son medio controversiales en ese punto. Nunca estoy completamente seguro de todo. Una vez que tomo la decisión, mando y lo hago. Siempre busco el lugar donde el homenaje o el gesto hacia mi amigo sea genuino, más allá del contexto y lo que se esté buscando. Yo participo si encuentro un lugar en el que desde mí salga algo desde el corazón genuino y que pueda hacer mi parte artística a full, como merece la obra de Gustavo. Es muy difícil separar. Con lo de Soda hay algo también muy importante, que es la importancia de las canciones. Cómo hacer para que la gente escuche esas canciones, tocadas hoy en día de otra manera, alejadas de la noción primera, tal como la grabó el artista. En todo este proyecto encontré, desde el corazón y desde el intelecto, la manera de versionar las partes de guitarras de Gus, que a eso fundamentalmente me dedico. Llamé a otro guitarrista para trabajar con eso y creo que vamos a hacer algo muy lindo y que Gustavo lo aprobaría. Eso es lo que uno siempre termina pensando. Porque todo es hacia él y hacia la gente. Por otro lado, hay un montón de cosas que me propusieron y me negué a hacer, porque no encontraba esa sincro de la que hablaba. Yo toco sus temas en mis shows desde que dejé de tocar con Gustavo, porque siempre sentí que las canciones hay que seguir tocándolas y nunca me preocupé por tocar las mismas notas que tocaba él. De hecho, con tu viejo empezamos haciendo mierda los temas de Bowie. En ese punto es lo mismo para mí, hacer un tema de Bowie o de Gustavo.

CERATI Sí, hacer covers significa hacer mierda los temas de otros. Yo lo llamo la licuadora. Por mi parte, tengo mis razones de por qué lo hago ahora. Uno consolida una forma de ser o de expresarse y eso es necesario para después poder hacer estas cosas, que son muy emotivas. A mí me parece que está bueno en el sentido de que es algo que pasa por lo personal y mis razones son egoístas. Yo hago esto por una cuestión de afecto y sin importar el contexto, como vos decías. Lo que hago, lo hago porque quiero y siento que es el momento. Vengo cerrando una etapa re linda, donde consolidé un disco, una banda, me siento super realizado y creo que es el tiempo de abrir otras vetas. Que puede ser este homenaje a mi viejo o cualquier otra cosa que surja. Siento que hoy estoy bien parado para hacer estas cosas. Por ahí antes estaba más endeble o no me sentía muy formado como para poder hacerlo. La aptitud profesional y el corazón se unen y por eso estamos haciendo esto.

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