De Macri a Fernández, la economía argentina en un tobogán: caería 20% en sólo dos añosEconomía 

De Macri a Fernández, la economía argentina en un tobogán: caería 20% en sólo dos años

La economía argentina marcha directo a registrar la peor recesión de su historia. O al menos desde que hay estadísticas de cuentas nacionales. En el primer trimestre del año la actividad económica cayó 4,8% en relación al período anterior. Pero para abril-mayo-junio se espera que el ritmo de la contracción sea el triple. Las proyecciones de consultoras concluyen que para mitad de año el tamaño de la economía se habrá achicado casi 20% en dos años.

La debacle de la economía argentina empezó después del primer trimestre de 2018, con la crisis financiera y devaluación del peso. Aquel entonces, la actividad se desplomó rápidamente y quedó en un plateau rodeada de turbulencias y tensiones cambiarias. Pero ahora, nuevamente, volvió a precipitarse.

El derrumbe de la economía

PBI en miles de millones de dólares al 2004 – Sin estacionalidad



Fuente: INDEC | ECO GO
Infografía: CLARÍN

La pendiente del tobogán por la que la actividad y el salario de los argentinos se deslizan, es más empinada a la de 1999-2002. La caída acumulada en estos años superaría a aquella según estimaciones de las consultoras Eco Go (23,3%) y Analytica (20,6%).

La recesión argentina de estos meses resulta más severa a la de otros países. A las debilidades que arrastraba la macroeconomía y heredó el Gobierno, la actividad se resintió en el verano por la dilatación y la incertidumbre de la resolución de la deuda según admiten en el equipo económico de Martín Guzmán. A esto hay que sumarle que la cuarentena argentina es una de las más estrictas del mundo. Sólo un cuarto de la población ocupada, informal y formal, pudo trabajar en estos meses de acuerdo a un estudio del CEDLAS-Universidad de la Plata. Eso hizo que casi 8 millones de personas vieran afectados sus ingresos. Y eso es clave porque el 75% del PBI argentino depende de los salarios y el consumo.

El producto en Argentina cayó 4,8% en el primer trimestre. En Estados Unidos 1,8% y en Europa 3,3%. En países como España o Francia, la recesión llegó arriba de 5%. Pero allí se espera que recuperen pronto el ritmo de actividad porque pasaron sus picos de pandemia y empezaron a abrir fábricas y actividades testeando a los trabajadores y haciendo una política de rastreo del virus en sus poblaciones.

En Argentina, de cara al futuro, hay una mala noticia y una buena. La mala es que abril y mayo serían los dos peores meses del año en materia económica. Como las estadísticas oficiales se publican con rezago, llevará un tiempo conocer que tan profunda resultó la caída. Sin embargo hay mediciones privadas que anticipan retrocesos de la industria del 27% (ver más ‘Con la…’).

¿Y la buena noticia? En teoría las restricciones irían aflojando para compensar la recesión. Las mismas proyecciones privadas suponen que en junio la actividad debería empezar a mostrar una mejora.

“Si un comercio pasa de atender a una persona respecto a ninguna, o si un restaurant abre cinco mesas en relación a ninguna, el aumento es infinito”, pone a modo de ejemplo Santiago Gambaro, economista de Analytica. “Vemos una recuperación gradual por etapas. Desde el fondo del segundo trimestre del año, habrá una rápida reactivación con las primeras flexibilizaciones y luego una convergencia lenta hacia niveles pre-Covid”.

Sin embargo, la incertidumbre reina sobre las perspectivas de la economía argentina. Primero porque los interrogantes en la economía global son altos. Por más que se diga que Argentina es un país cerrado, su desempeño ha mostrado siempre ser mejor en los ciclos de expansión global y precios de commodities altos. Es cierto que las tasas internacionales serán bajas y, más temprano que tarde, el mundo desarrollado reestablecerá el funcionamiento de sus economías. Pero no se sabe a que ritmo y qué secuelas quedarán. Esta semana el Banco Central de Brasil anunció que la economía del principal socio de Argentina caerá más de 5%. El viernes el ministro de Economía de Francia dijo que la empresa Renault “puede desaparecer”. Y el gobierno chino por primera vez en 25 años no fijó una meta de PBI.

En segundo lugar, hay incertidumbre sobre cómo será la recuperación argentina porque no se sabe aún qué hará el Gobierno para sobreponerse. Existe un debate global sobre qué grado de efectividad tiene la política económica tradicional. El economista Ivan Werning, que se desempeña en el MIT, reflejó esto en un paper reciente señalando que los paquetes fiscales de los gobiernos podrían no tener la misma potencia sobre la economía en general y, ergo, para los trabajadores afectados por las restricciones. De hecho EE.UU. debate ampliar la ayuda. ¿Argentina con qué margen cuenta? Martín Guzmán tiene en su cabeza un déficit fiscal para este año que no supere la zona de 5%.

La caída promedio del PBI en el año para Eco Go está en 8,7% y Analytica 8,5%. Menor a la de 2002 (10,9%). Pero si se mide el retroceso del tamaño de la economía desde el pico máximo hasta el fondo, el actual ciclo recesivo será más grave al que finalizó en 2002. “Para pensar en un rebote será clave cerrar la deuda y un plan para corregir el déficit fiscal y retirar los pesos excedentes”, dice Federico Furiase, economista de la consultora Eco Go. “El shock de oferta es muy fuerte y termina en un shock de demanda porque partimos de una economía que no tenia ahorros, ni mercado para colocar deuda, ni una moneda de reserva de valor como para darle a la maquinita todo lo que se pueda sin daño colateral”.

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