Las cinco claves para entender el declive de IndependienteDeportes 

Las cinco claves para entender el declive de Independiente

Con Ariel Holan Independiente recuperó su memoria y enamoró a todos al levantar la Sudamericana en el Maracaná en diciembre de 2017. Sin embargo, no fue capaz de sostener el nivel de un equipo que fue decreciendo y que después de la obtención de la Suruga Bank no cumplió con los objetivos que se impuso. El 0-3 del domingo en River fue el último golpe duro que desnudó su realidad. ¿Cuáles son las cinco claves del declive futbolístico de Independiente?

-La ruptura del cuerpo técnico. Para muchos, la pelea y separación de Holan con el preparador físico Alejandro Kohan fue un punto de inflexión en la posterior caída del equipo. El profe era su mano derecha y además realizaba un importante trabajo con el grupo, más allá de lo físico. Sin dudas, el plantel lo sintió, al margen de la llegada de Pablo Blanco (de gran trayectoria) para reemplazarlo.

Gigliotti se fue en enero siendo el goleador del equipo y no llegó otro nueve para reemplazarlo. (Foto: Juan Manuel Foglia)

-Malas decisiones en el mercado. El Rojo tuvo que vender a sus figuras para seguir estabilizando las cuentas de la institución y también porque varios de esos futbolistas pidieron dar un salto en sus carreras: Ezequiel Barco, Nicolás Tagliafico, Maximiliano Meza, por citar a los más resonantes. El problema fue que los refuerzos elegidos no colmaron en su mayoría las expectativas: Fernando Gaibor, Silvio Romero, Ezequiel Cerutti, Francisco Silva, Jonatan Menéndez, Gonzalo Verón, entre otros. Y este año quedó en evidencia la ausencia de un nueve ante la salida de Emmanuel Gigliotti y la falta de estado del Chino Romero. La llegada de Cecilio Domínguez es uno de los grandes aciertos de los últimos libros de pases.

Mirá también

Newsletters Clarín

Lo que tenés que saber hoy | Las noticias más importantes del día para leer en diez minutos

De lunes a viernes por la mañana.

Recibir newsletter

-La pérdida del “Compromiso, actitud, intensidad”. Ese fue el leitmotiv en 2017. Y eso era exactamente lo que se reflejaba en la cancha. El DT no pudo sostener esos tres pilares que eran la base de un equipo agresivo, vertical y dinámico, que se llevaba por delante a sus rivales aun cuando el juego no aparecía. Este Independiente irregular es la contracara. Holan comenzó hace un tiempo con los trabajos para recuperar la intensidad perdida, pero eso demanda un tiempo para ver resultados en el campo.

-Pobres individualidades y errores groseros. Al bajón colectivo tampoco lo ayudan las flojas actuaciones personales, acompañadas por fallas importantes. Si hasta el bueno de Martín Campaña se equivocó, como en el segundo de River el domingo. El de Alan Franco en el clásico con Racing fue otro, pero hubo varios más.

-Bajas por expulsiones infantiles y lesiones. Con ocho rojas en 23 fechas, el Diablo es el equipo con más expulsados de esta Superliga. Muchas de esas tarjetas eran evitables. Un mal que Holan no pudo corregir en la temporada y que sumado a unas cuantas lesiones hicieron un combo de bajas sensibles. La lesión de Romero dejó al descubierto un error de procedimiento: el delantero se apresuró en volver de un esguince de tobillo, jugó infiltrado y se le originó una tendinitis que lo llevó a parar y a perder estado físico.

EG

Mirá también

Noticias Relacionadas