Por ley, China protege las inversiones high techEconomía 

Por ley, China protege las inversiones high tech

Lo fundamental de la nueva ley de inversiones extranjeras de China es que elimina la intervención de los gobiernos locales y crea un solo estándar de nivel nacional, centrado en las empresas transnacionales de alta tecnología y en el resguardo irrestricto de su “propiedad intelectual” (PI). Todo el proceso de acceso y garantía de la inversión transnacional corresponde al gobierno central, con atribución directa al presidente Xi Jinping.

El objetivo chino, cuando ha transformado su economía (US$13.4 billones) en un sistema esencialmente digital (38% del PBI/US$6 billones/+18,4% anual), es atraer las inversiones extranjeras de la más alta tecnología, a fin de forzar a sus empresas — privadas y estatales — a competir con el capitalismo más avanzado.

Por eso ha abierto las totalidad de su economía a la inversión transnacional, salvo una reducida “lista negativa” que eliminaría en 5/10 años, otorgando a las firmas extranjeras igual tratamiento que a las domésticas. Es una apertura institucional, destinada a otorgar previsibilidad y objetividad a la competencia de las compañías extranjeras. Esto sobre la premisa de que la inversión high tech solo es posible en el marco de la vigencia plena de la ley.

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El año pasado, 66.533 compañías extranjeras comenzaron a operar en la República Popular, con una inversión de US$132.120 millones (+69,8% respecto a 2017); y en ellas la inversión en manufacturas high tech creció 35,1%, esto es 6 veces más que el promedio. En el 1° trimestre de 2019, la inversión de EE.UU. aumentó 217,8% anual.

La nueva ley establece que las empresas extranjeras pueden recibir todos los beneficios de las políticas industriales, en nítida referencia al programa “Made in China 2025”, considerado hasta ahora por EE.UU. una “amenaza existencial” para sus “intereses vitales”. La “propiedad intelectual” de las firmas high tech ha adquirido un carácter intangible y virtual. Esto hace que 42% de las disputas sobre “propiedad intelectual” en China de los últimos 3 años haya sido sobre PI en Internet, y sería 70%/80% en 3/5 años.

De ahí que se haya creado un tribunal especializado en “propiedad intelectual” que depende de la Suprema Corte, a fin de otorgar el máximo de seguridad a las transnacionales high tech, en especial las de EE.UU. La productividad de todos los factores (PTF) representó más de 70% del alza del PBI en 2018 (+6,6% anual). Así, la PTF en relación al producto creció más de 20 puntos entre 2013 y 2018, y aumentaría 20 puntos más en 2025.

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China ha crecido 9,5% anual en las últimas 4 décadas; y su PBI ascendió a 66,3% del norteamericano (US$20.6 billones) en 2018, en tanto era 10% o menos en 1978. El PBI per cápita, que alcanzó a US$7.368 en 2007 (US$10.000 en 2018) es un porcentaje similar al que tenía el producto comparado con el de EE.UU. en 1978 (el PBI per cápita norteamericano ascendió a US$66.780 el año pasado).

Sucede que con un PBI per cápita que era 1/10 del norteamericano en 2007, como lo era en 1978, China debería haber crecido no más de 3%/4% anual en los últimos 40 años, y no 9,5% anual como ha ocurrido. La diferencia de 4/5 puntos porcentuales ha surgido del sesgo cualitativo que otorgó a su economía la inversión de las compañías transnacionales, en especial en las exportaciones, donde responden aún hoy por más de 60% de sus ventas externas, porcentaje que trepa a 70%/80%/90% en las de mayor contenido high tech.

La consecuencia ha sido que más de 50% del alza de la productividad ha tomado la forma de productividad de todos los factores (PTF) a partir de 1993, mientras que se redujo sistemáticamente el porcentaje derivado del auge de los factores de producción (capital/trabajo).

La clave de este extraordinario fenómeno histórico — la raíz del “milagro chino”— es que la inversión de las compañías transnacionales ha crecido un promedio de US$138.000 millones por año; y el stock de inversión extranjera (IED) ha alcanzado a US$2.4 billones en 2018, en tanto que son más de 940.000 las firmas extranjeras que producen en China y venden al mundo.

El cálculo del FMI es que la tecnología norteamericana responde por más de 40% del alza de la productividad china en los últimos 40 años. Ahora, la nueva ley de inversiones extranjeras, cuando China disputa con EE.UU. la primacía en las nuevas tecnologías, aspira a duplicar el stock de IED en los próximos 5/10 años, y a lograr que la economía digital abarque 60% del PBI en 2030.

La nueva ley de inversiones extranjeras sancionada hace 1 semana es parte del acuerdo pactado en Buenos Aires entre Donald Trump y Xi Jinping, que sería ratificado en los primeros días de abril en un nuevo encuentro entre los líderes de las 2 superpotencias. El pacto Trump-Xi Jinping estableció un mecanismo de cooperación y negociación permanente, que es la estructura básica del poder mundial en el siglo XXI. Mao se lo había adelantado a su discípulo Xi Jinping: la única forma de dominar una tendencia es acelerarla.

DK

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