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Rescataron el cuerpo del joven andinista que cayó del cerro Tolosa tras caer 400 metros

La policía de Mendoza logró rescatar el cuerpo del andinista formoseño Luis Vilardell (35), quien murió el pasado sábado luego de caer casi 400 metros mientras escalaba el cerro Tolosa, lindero al Aconcagua.

Fue luego de un operativo que duró casi 16 horas, en el que un equipo de la patrulla de rescate de la policía mendocina llegó hasta el lugar donde cayó el cuerpo. El rescate comenzó a las 8 del jueves y finalizo cerca de la medianoche. Los restos fueron trasladados a la ciudad de Mendoza para realizar las pericias forenses correspondientes.

Vilardell se encontraba escalando junto a Bernardo Baena, un andinista venezolano, quien luego del accidente salió a buscar ayuda. Descendió a la zona de Las Cuevas, donde se cruzó con dos colegas a los que pidió ayuda.

Vilardell no logró sobrevivir a una fuerte caída mientras intentaba escalar la pared Enana del cerro. El ascenso lo arrancaron el sábado pasado ya que se trata de un cerro que requiere de varios días para poder llegar a la cumbre, informaron medios locales. Ambos son estudiantes de la Escuela de Guía de Montaña de Mendoza.

El sobreviviente, que fue rescatado y trasladado al hospital de Uspallata con sus extremidades en principio de congelamiento, contó que la víctima fatal fue despedida por el fuerte viento y quedó en el fondo de una canaleta.

El operativo de rescate del andinista Luis Vilardell (Prensa patrulla rescate policía de Mendoza)

Ante el grave accidente, Baena se trasladó en busca de su compañero, a quien pudo hallar sin vida recién este martes. Luego continuó su descenso hasta encontrar a los andinistas Diego MacDougall y Nicolás Dios, que lo asistieron debido a su complicado estado causado por las temperaturas bajo cero, informó el Ministerio de Seguridad mendocino.

Quien era el andinista que falleció en la montaña

Luis era andinista y guía profesional. Lejos de un hobbie amateur, era parte de la camada de guías certificados de la Escuela Provincial de Guías de Alta Montaña y Trekking y miembro de la Asociación Argentina de Guías Profesionales de Montaña. Se había trasladado desde el calor de Formosa hasta El Bolsón, para la combinación de sus dos pasiones: el frío y la altura.

Se había preparado, y mucho, para enfrentarse de esta manera a la naturaleza. Era técnico en Emergencias Médicas Agreste, wilderness first responder (rescatista no médico) en la Fundación EASPA y había alcanzado el nivel 1 de nieve y avalancha en el estándar ANENA (Association Nationale Etude Neige et Avalanches). Y tenía formación en escalada en roca en el Club de Andinistas de Buenos Aires.

La policía demoró unas 16 horas en recuperar el cuerpo

“Antes que guía de montaña, soy montañista”, se presentaba en su web profesional. Decía que en las montañas había encontrado su refugio, que se había encontrado más a sí mismo y a “la satisfacción que estaba buscando y que no conseguía en la ciudad”.

“Amo las montañas por su belleza intrínseca, sus formas, sus colores, pero también porque presentan retos físicos y psicológicos a superar, que te llenan completamente el corazón no sin antes realizar el esfuerzo requerido”. Para él, un día en la montaña era un día ganado.

Luis había subido varias cimas de la cordillera mendocina. Inclusive el Aconcagua, tres veces. Otros ascensos los hizo en la Patagonia, desde Ushuaia hasta El Bolsón, pasando por el Chaltén.

La última foto que subió a Instagram es del 1° de mayo, y celebraba poder festejar el Día del Trabajador “en el oficio”. Se lo veía escalando y “descubriendo nuevos rincones de Mendoza que nos llenan de motivación”.

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