Hitos y antecedentes para repensar las elecciones a 40 años de la democracia

Datos históricos para repensar las elecciones a cuarenta años de recuperar la democracia. La conformación final del futuro podio electoral nunca había sido tan desconcertante para los votantes argentinos, la paridad tripartita como resultado de las primarias estableció una diferencia de 2,58% entre el 1ro y el 3er lugar, es decir 633.202 sufragios estableciendo una interpretación virtualmente válida de empate técnico, hasta el momento desconocida para los anales de la democracia local.

Contando desde 1983 (regreso a la democracia) hasta la fecha, en ninguna instancia se había dado un escenario tan competitivo. Por si acaso la primera vuelta 2015 guarda ciertas similitudes, pero no hay parangón, ya que la diferencia que marcaba por ese entonces Daniel Scioli sobre sus competidores era de 8% y 18% respectivamente al finalizar la instancia de Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias, brecha que sería parcialmente acortada a la postre, hasta llegar al ballotage y una eventual reversión de los resultados.

El mejor registro de los últimos 40 años lo posee Cristina Fernández, quien fue reelecta presidenta en 2011 obteniendo 50,24% de los votos en la instancia primaria, al punto de mejorar en otros 4 puntos llegada las elecciones generales. Aunque existen antecedentes sobre caudales similares mucho antes de que se incorporara la Ley Nº26.571 que estableció la modalidad de internas en 2009: Raúl Alfonsín elegido en 1983 con el 53,82% en un escenario de polarización total con el justicialista Ítalo Luder a quien aventajó por casi 12 puntos y una docena de años después Carlos Saúl Menem repetiría victoria mejorando el desempeño de 1991 al obtener 50,95% de los votos superando a José Bordón de la alianza FREPASO por más de 21 puntos.

Entre los antecedentes de elecciones con mayor dispersión de votos se destacan las presidenciales 2003, un efecto lógico de la post crisis del bienio pasado, dado el nivel de acefalía transcurrido antes de la función provisional que ejerció Eduardo Duhalde. Para aquella ocasión nueve candidatos se presentaron, aunque entre los cinco primeros se repartieron el 93,93% de las voluntades populares.

Entre los candidatos destacados que participaron de elecciones presidenciales en más ocasiones figuran Elisa Carrió (2003-2007-2011-2015) y Carlos Menem (1991-1995-2003) en el primer caso incluyendo una elección primaria y en ambos la performance descendió exponencialmente para la última ocasión. El dirigente récord es Jorge Altamira, histórico referente del Polo Obrero y ex legislador porteño con seis presencias (1989-1995-1999-2003-2011-2015).

En tanto el peor resultado obtenido en democracia le pertenece a Mari Hugo Geller quien participó en representación del Partido de la Liberación en 1989 obteniendo el 11mo lugar con 0,01% de los votos, equivalente a 1.851 sufragios.

Mucho se ha hablado del histórico nivel de ausentismo durante las PASO 2023, resultado del fenómeno de la desafección política. Es decir, la suerte de aversión que posee el electorado ante la falta de representatividad y empatía de la clase dirigente para con ellos. Se ha especulado mucho con la posibilidad que los casi 11 millones de votantes ausentes el 13/08 revean su participación, sin embargo los antecedentes marcan que desde la implementación del sistema de primarias, en relación a las elecciones generales, el promedio de aumento de votos validos emitidos solo varía un +5%, para el caso representaría cerca de 60 mil votos, cantidad que no haría real diferencia teniendo en cuenta el escenario de paridad mencionado líneas arriba.

El registro de participación más bajo antes de 2023 y dentro de los 40 últimos años data de las elecciones presidenciales 2007, donde solo el 76,20% del padrón habilitado participó cayendo 2 puntos en relación a las presidenciales 2003 que incluso ya habían tenido una fuerte caída de otros 4 puntos porcentuales frente 1999.

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