Fran, de jinete a policía en 11 meses y el rifle para cazar chanchos: cómo fue la masacre de Chascomús

«Tío, ¿me prestás el rifle? Quiero ir a cazar chanchos a un campo de la Costa«. Era el mediodía del 29 de diciembre cuando Francisco Waldemar Reddy, un policía bonaerense recibido de oficial en 11 meses, que había cumplido 20 años siete días antes, fue hasta lo de uno de los dos hermanos de su papá.

Los verdaderos planes de «Fran» eran otros. Horas más tarde cometería la masacre de Chascomús, una matanza familiar que nadie puede asimilar ni comprender. Con esa misma carabina calibre 22, marca Mahely, asesinó a su madrastra, María Eugenia Suárez (47), a su medio hermano, Ignacio Leonel Reddy (11) y a su papá, Diego Adolfo Reddy (44), en el campo donde el hombre era puestero.

Por momentos «tímido«. Por momentos «arrebatado«. Así definen quienes lo conocen a Francisco, quien apenas ocho meses después de recibirse de policía pidió licencia por un accidente «de trabajo».

El jueves último, acompañado por su abogado defensor, Osvaldo García Aguerre, de Mar de Ajó, ya no mostró la tranquilidad de su primera indagatoria ante el fiscal Jonatan Robert, de la UFI N° 10 Descentralizada de Chascomús, quien agravó la calificación en su contra. Se lo vio «apesadumbrado y cabizbajo«, dijeron las fuentes a Clarín.

«Fran» se negó a declarar por segunda vez. Las pruebas en su contra son contundentes. El delito que le imputan prevé una pena de prisión perpetua: «homicidio calificado por alevosía, en concurso real con homicidio, en concurso real con homicidio calificado por el vínculo«.

Diego, Francisco e Ignacio Reddy, durante el cumpleaños número 8 del nene, junto con María Eugenia Suárez y los dos hijos de su primer matrimonio.Diego, Francisco e Ignacio Reddy, durante el cumpleaños número 8 del nene, junto con María Eugenia Suárez y los dos hijos de su primer matrimonio.Reddy, que fue desplazado preventivamente por la Auditoría General de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense y está detenido en la comisaría 5ta. de Avellaneda, en Wilde, separado del resto de la población carcelaria, tenía una antigüedad de un año y ocho meses en la fuerza provincial.

Según pudo saber Clarín, ingresó a la Escuela de Formación Policial Juan Vucetich del Partido de la Costa el 18 de abril de 2022 y se graduó de oficial el 30 de marzo de 2023, con 19 años.

El 5 de abril fue trasladado a su primer destino, la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI) de Dolores, ciudad en la que vivió, por momentos junto a una novia de General Guido, por momentos solo. Luego lo derivaron a la División Preventiva Intensiva (DPI).

El rifle Mahely, calibre 22, que encontraron detrás del asiento de la camioneta de Francisco Reddy, acusado de la masacre de Chascomús.El rifle Mahely, calibre 22, que encontraron detrás del asiento de la camioneta de Francisco Reddy, acusado de la masacre de Chascomús.El 1° de diciembre de 2023 pidió licencia por una «lesión interna en rodilla» que dijo haber sufrido mientras trabajaba. Le indicaron 29 días de reposo. El 29 de diciembre pasado debía presentarse a una junta médica para reintegrarse a su empleo. Es decir, el mismo día en que cometió la masacre.

El móvil del triple crimen continúa siendo un misterio, pero las últimas evidencias refuerzan un motivo económico. El 28 de diciembre «Fran» vendió, a mitad de precio (3.400.00 pesos) y en negro, 20 vacas de cría Aberdeen Angus que eran de su papá.

Al día siguiente, al mediodía, en otra operación que también se gestó tres semanas antes, le compró una camioneta Chevrolet S10, modelo 2008, a un vecino de Ayacucho al que contactó por Facebook. La oferta final que convenció al vendedor fue una permuta por un Suzuki Fun, modelo 2007, más cinco vacas que nunca llegó a entregar.

Diego e Ignacio Reddy, junto con María Eugenia Suárez, las víctimas de la masacre de Chascomús.Diego e Ignacio Reddy, junto con María Eugenia Suárez, las víctimas de la masacre de Chascomús.El joven había sufrido mucho el divorcio de sus padres, cuando era muy chiquito. «Se fue a vivir con el papá, que lo incluía en todas las actividades del campo y le enseñaba, quería que le fuera bien», contó a este diario un allegado a la familia.

Diego Reddy era puestero en la estancia Los Pinos, a 10 kilómetros de la ruta 2, sobre el camino Bajada Puerta del Diablo, en Chascomús. También tenía vacas y novillos de su propiedad. Sus patrones se enteraron de la masacre mientras estaban de viaje por Egipto. Tuvieron que adelantar su regreso.

Según su familia, Diego «daba lo que tenía» por sus dos hijos «y por ellos es que trabajaba e invertía».

La secuencia del triple crimen de Chascomús

Lo que se sabe hasta ahora es que, el viernes 29, entre las 18 y las 19.30, Francisco mató a Eugenia por la espalda, mientras ella cocinaba un pollo. Le puso el rifle a menos de 25 centímetros de la nuca y gatilló. «Ella quizás nunca se enteró», sostuvo el fiscal Robert.

La mujer tenía otros dos hijos (un varón y una mujer) de un matrimonio anterior.

Diego Reddy, víctima de la masacre de Chascomús, siempre andaba vestido con ropa de campo.Diego Reddy, víctima de la masacre de Chascomús, siempre andaba vestido con ropa de campo.Luego el policía fue hasta el galpón, donde estaba Ignacio. Primero le disparó en el abdomen y le destruyó el bazo y el riñón izquierdo. No conforme con eso, lo atacó brutalmente a golpes en la cabeza con un «elemento contuso y romo» que todavía no apareció. El nene, que perdió varios dientes y terminó con el rostro desfigurado, murió poco más tarde en el hospital San Vicente de Paul, en Chascomús.

Todo fue descubierto por el hombre que vive también en la estancia y es el encargado del campo desde hace tres años. Alrededor de las 20.30 su hijo y la novia fueron a visitarlo. Le llamó la atención que un tractor estuviera con el motor en marcha en el galpón. Cuando se acercó a ver, estaba el cuerpo agonizante de «Nacho».

El fiscal Jonatan Robert investigan la masacre en un campo de Cañuelas.El fiscal Jonatan Robert investigan la masacre en un campo de Cañuelas.El cadáver de Diego, al que en un primer momento creían sospechoso pese a que no tenía antecedentes de violencia, fue encontrado el 31 de diciembre, entre unos pastizales, a unos 200 metros de la casa. Sospechan que su hijo lo mató en medio del campo porque intentaba escapar o esconderse. Estaba cocinando medio lechón al asador.

El hombre tenía una herida defensiva en el antebrazo izquierdo, producto de un balazo que terminó impactando en el pecho y se alojó en la axila derecha. Un segundo proyectil, el cual fue disparado en la nuca, le voló la cabeza. Lo encontraron tirado boca abajo.

Francisco Reddy, acusado de la masacre de Chascomús, durante una prueba de riendas en Dolores, en marzo de 2020. Foto María BarragánFrancisco Reddy, acusado de la masacre de Chascomús, durante una prueba de riendas en Dolores, en marzo de 2020. Foto María Barragán«A Diego le gustaba cazar. Era muy activo, muy trabajador. Eugenia se dedicaba a los quehaceres de la casa, sobre todo cuando iba el dueño», añadió una fuente consultada por este diario.

Vanesa Pizzagalli, cuñada de Diego, lo recordó en una publicación de Facebook este domingo. «Nacido y criado en el campo de la familia, Diego, Claudio y Sergio afrontaron a muy corta edad la pérdida de su madre, quien en vida trabajó de sol a sol junto a su esposo e hijos en el campo«.

«Diego con tan solo 16 años comenzó a trabajar en una parrilla, donde cumplía la función de parrillero. Mi cuñado Diego terminó sus estudios secundarios mientras trabajaba en el campo y en la parrilla. Tenía muy claro que él tenía que invertir en el campo, el cual algún día sería su legado«, añadió la mujer.

También enfatizó que «tomaba mate amargo, porque para dulce ya era su vida, tenía el amor que a él le alcanzaba de su esposa e hijos». Y que «se levantaba a las 5 de la mañana, se tomaba unos mates en invierno junto a la cocina a leña y comenzaba el día. Él no tenía termo Stanley, el mate que tenía, y sin mentir, tenía 16/18 años«.

«Diego era un excelente cocinero, estaba asando ese 29. Esas brasas se apagaron, como le apagaron la vida a mi cuñado sin sentido. Quedó el pasto corto porque estaba trabajando hasta el último minuto para disfrutar tres días gasoleros en la Costa con amigos y la familia«, se lamentó Vanesa, esposa de Sergio Reddy (48), que era el hermano mayor de Diego (el menor es Claudio Ariel, de 40).

La falsa coartada del triple homicida

Francisco tiene otros tres hermanos, fruto de otro vínculo de su mamá, que prefirió no responder los mensajes enviados por Clarín. En las redes sociales se pueden ver fotos de los cuatro juntos. Era un experto jinete con los caballos y solía ir a las domas. En Dolores se lo vio retratado en la Prueba de Riendas y también en la Fiesta de la Guitarra.

Tras los crímenes, mientras todavía buscaban a Diego, el joven inventó que lo llamaron para exigirle siete millones de pesos por el secuestro extorsivo de su papá. Una comunicación que, tal como se comprobó, jamás existió.

El traslado de Francisco Reddy, autor de la masacre de Chascomús, a una comisaría de Avellaneda.El traslado de Francisco Reddy, autor de la masacre de Chascomús, a una comisaría de Avellaneda.También le pidió a un colega de la Bonaerense que otra policía que lo llamara a su celular «poniendo voz de hombre y que le pida plata«. Una falsa coartada que se esfumó rápidamente.

El rifle con el que se presume que cometió la masacre fue encontrado en el asiento trasero de su camioneta (NdR: todavía no está el resultado de las pericias balísticas), que el día del hecho quedó registrada tres veces por una cámara de seguridad en el camino que conduce a la estancia Los Pinos:

1-A las 17.31, en sentido hacia la ruta 2.

2-A las 17.59, en sentido hacia la estancia Los Pinos.

3-A las 19.43, en sentido hacia la ruta 2.

El paso de la camioneta conducida por Francisco Reddy a las 19.43 del 29 de diciembre, en sentido hacia la ruta 2. Ya había cometido la masacre de Chascomús.El paso de la camioneta conducida por Francisco Reddy a las 19.43 del 29 de diciembre, en sentido hacia la ruta 2. Ya había cometido la masacre de Chascomús.Otra prueba que lo complica es una huella de los dedos de una mano en la Chevrolet S10 de su papá, modelo 2015, que estaba en el galpón, a centímetros de donde encontraron agonizando al chico. Creen que allí se apoyó para completar su terrorífica obra.

Ignacio, de apenas 11 años, fue la víctima que padeció su mayor furia. «Nunca pudo soportar su llegada«, fue la conclusión de una persona que lo conocía. Una masacre «imposible de imaginar», como resumió un familiar directo de Diego, aún en shock, como todos en Chascomús.

EMJ

Más Noticias

Noticias
Relacionadas