sábado, 30 agosto, 2025

Deudas para llegar a fin de mes

La estabilidad de precios sumada a la escasez de ingresos potenció el crédito formal en Argentina, que en porcentaje del PBI alcanzó en mayo un nivel récord de 8,6 por ciento. Un estudio privado revela que las familias poseen en términos relativos más deuda no bancaria (61,6 por ciento de los hogares) que bancaria (47,9 por ciento), pero esta última tendió a crecer en el tiempo, dando cuenta de un proceso de formalización. No solo se otorgan más cantidad de préstamos sino que los montos aumentaron, y promedian casi tres salarios del sector registrado (medido por el Ripte).

En una encuesta a 2.850 hogares del país, Focus Market relevó el nivel de endeudamiento promedio y el tipo de deuda de las familias. El guarismo es elevado y da cuenta de la persistencia del endeudamiento por fuera del sistema, pero si se comparan estos resultados contra 2023, se advierte un crecimiento en los canales de deuda formal –que antes explicaban el 41,3 por ciento de los casos- y una caída en los informales –representaban el 82,6 por ciento de los hogares.

Muchas familias que antes quedaban fuera del sistema bancario logran acceder y así obtienen mejores tasas, condiciones más claras y mayor protección legal. La deuda bancaria incluye préstamos personales, tarjetas de crédito, préstamos hipotecarios, prendarios y adelantos bancarios.

Mientras el stock de deuda bancaria asciende a 22,8 billones de pesos, con un promedio de 4,6 millones por hogar endeudado, la deuda no bancaria suma 7,57 billones de pesos, con un stock promedio de 1,2 millones por hogar, estimaron desde la consultora. Esta categoría incluye el no pago de servicios públicos, impuestos, cuotas educativas, expensas, compras fiadas o préstamos informales. La mayor parte de esta deuda está concentrada en préstamos personales informales, que representan el 36,8 por ciento del total (con un stock promedio de2,2 millones por hogar), seguido de préstamos de familiares o amigos (35,4 por ciento) y el no pago de impuestos (17,9 por ciento).

Este crecimiento del endeudamiento formal se explica por factores macroeconómicos –la desaceleración inflacionaria y la crisis de ingresos– y por medidas concretas de política económica: “se incrementaron los límites de financiación con tarjeta, se flexibilizaron las condiciones para préstamos personales y se ampliaron los topes de ingresos y facturación del monotributo”.

El informe mensual del Banco Central correspondiente a mayo de 2025 indica que desde enero de 2024, el crédito en pesos acumula una suba real del 135 por ciento, con 14 meses consecutivos de expansión. En relación al PIB, el crédito alcanzó en mayo el 8,6 por ciento, superando el 5,2 registrado a fines de 2023.

«La evolución del endeudamiento en Argentina no debe leerse solo en términos cuantitativos, sino como un reflejo de una transformación más profunda: la consolidación de un sistema financiero que comienza a integrar a sectores históricamente excluidos, abriendo la puerta a un desarrollo más inclusivo y sostenible. El crédito que venía siendo abundante y hoy tiene un techo que es la escacez de pesos y un límite que es la tasa de interés en un contexto en el cual el gobierno manifiesta que es circunstancial en situación eleccionaria en Argentina» indicó Damián Di Pace, director de Focus Market.

Este crecimiento del endeudamiento formal no se explica solo por el mayor acceso, aclaran desde la consultora, sino también por los montos involucrados. “El stock de deuda bancaria asciende hoy a 22,8 billones de pesos, con un promedio de 4,6 millones por hogar endeudado, equivalentes a 2,78 salarios promedio del sector registrado (RIPTE). En tanto que en 2023, el promedio era de apenas 377.664 pesos, o el equivalente a 1,43 salarios promedio”. 

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