La situación del sector de la construcción en Jujuy atraviesa uno de sus momentos más críticos. Así lo advirtió Carlos Cárdenas, vocal de la UOCRA, quien confirmó el despido de todos los trabajadores que se desempeñaban en la obra del nuevo hospital regional de Ledesma, luego de que la empresa ejecutora denunciara falta de pago de los certificados de obra por parte del Gobierno provincial.
Según explicó el dirigente gremial, la empresa sostuvo que la deuda acumulada hace imposible continuar con la obra, afrontar salarios y adquirir materiales, lo que derivó en la desvinculación total del personal. El caso del hospital no sería aislado, ya que en distintas localidades de la provincia se registran obras paralizadas, suspensiones, despidos encubiertos y trabajadores que no regresaron a sus puestos tras las fiestas de fin de año.
Atrasos, precarización y enojo en las bases
Cárdenas señaló que los atrasos en los pagos oscilan entre tres y cinco meses, situación que se agrava por la falta de actualización de los montos licitados, en un contexto de inflación que elevó considerablemente los costos de la construcción. Incluso, indicó que hay empresas que aún no cobraron las diferencias económicas correspondientes a obras licitadas tiempo atrás, lo que profundiza el freno de los trabajos.
A este escenario se suma una fuerte precarización laboral. El referente de UOCRA denunció que muchos trabajadores continúan desempeñándose en negro, bajo la modalidad de cooperativas o por tareas, sin aportes, sin cobertura y sin condiciones mínimas de seguridad. Aseguró además que en numerosas obras no se entregan elementos de seguridad, no se realizan charlas de prevención ni inspecciones, lo que incrementa el riesgo de accidentes laborales.
El dirigente también cuestionó el discurso oficial sobre la obra pública y la generación de empleo, al advertir que no existen proyectos de gran envergadura en ejecución. En ese sentido, criticó el caso de la obra del Parque Industrial de Perico, donde —según denunció— más de 250 puestos de trabajo fueron ocupados por trabajadores extranjeros, sin que se respete la prioridad de contratación local, pese a la existencia de ordenanzas municipales que así lo establecen.
Cárdenas afirmó que el malestar en las bases de UOCRA es total, ya que la falta de representación sindical efectiva y la cercanía de la dirigencia con el Gobierno provincial dejan a los trabajadores “totalmente desprotegidos”. Recordó que en 2025 se hablaba de unos 8.000 trabajadores de la construcción desocupados, cifra que lejos de reducirse, se habría incrementado en los últimos meses.
Finalmente, advirtió que la combinación de obra pública paralizada, informalidad, falta de controles, y la ausencia de nuevos proyectos profundiza la crisis del sector, dejando a miles de familias sin ingresos y sin perspectivas claras de reactivación en el corto plazo.
