Luis Miranda, Secretario General de la Federación Argentina de Sindicatos Policiales y Penitenciarios, se expuso la grave crisis interna en el ámbito de la seguridad en Jujuy. Según Miranda, la situación de la policía de la provincia «no ha terminado», y las incógnitas sobre el liderazgo en la institución generan un clima de incertidumbre y tensión, tanto dentro de la fuerza como en la comunidad en general.
Miranda cuestionó la falta de transparencia en las decisiones políticas que involucran la seguridad y criticó duramente la designación de autoridades sin la debida idoneidad. «La ley de seguridad interior exige que los cargos de conducción en la policía estén ocupados por personas idóneas en el área de seguridad, no por militares o personas sin experiencia en la gestión policial», expresó. En este sentido, señaló que el nombramiento de funcionarios sin los requisitos necesarios está afectando gravemente la estructura de la policía y su capacidad de respuesta ante los crecientes problemas de inseguridad en la provincia.
Embed – SOBREMESA 12-03-26Lic. Luis Miranda
El líder sindical también denunció la mala gestión administrativa que, a su juicio, contribuyó a generar una «crisis innecesaria». En particular, se refirió a un decreto emitido el 31 de diciembre del año pasado, que modificó la ley orgánica de la policía y creó cargos de manera arbitraria, sin justificación ni consulta. Miranda consideró que esta medida ha generado un caos en el sistema y ha beneficiado a una pequeña parte de la fuerza, dejando de lado al resto del personal que se ve afectado por salarios bajos y condiciones laborales precarias.
Sobre la cuestión salarial, Miranda afirmó que los recientes aumentos salariales han sido discriminatorios. Aseguró que se han otorgado salarios VIP a un pequeño sector de la policía, mientras que el resto de los efectivos recibe aumentos mucho más bajos. Esta desigualdad, señaló, ha generado malestar y frustración dentro de la fuerza. Además, cuestionó la falta de un plan de seguridad claro y estratégico por parte del gobierno provincial. “La inseguridad ha hecho metástasis en la provincia de Jujuy, y no hay respuestas efectivas desde el gobierno”, aseveró.
Miranda también hizo hincapié en la necesidad urgente de una reforma en la seguridad de la provincia y la importancia de que los policías tengan un sindicato que los represente. “El policía es un trabajador civil con derechos, y es fundamental regular sus deberes y derechos. No podemos seguir ignorando su condición de trabajador”, declaró.
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En cuanto a la reciente decisión de separar a Pulleiro del cargo de Secretario de Seguridad, Miranda manifestó que la medida fue producto de una serie de improvisaciones y errores administrativos. «Pulleiro generó un caos innecesario. Es evidente que el gobierno no tiene claridad sobre quién debe estar al frente de la seguridad en la provincia», concluyó.
La crisis en la policía de Jujuy parece no tener fin. Con un liderazgo débil, conflictos salariales y una creciente sensación de inseguridad en las calles, la situación se mantiene en un punto crítico. Según Miranda, sólo con un cambio profundo en la gestión y una verdadera reestructuración del sistema de seguridad, Jujuy podrá salir de esta espiral de caos.
