En el marco de un ciclo de entrevistas, el periodista Eduardo «Coco» Oderigo dialogó con Carlos Roberts sobre el libro «Espartanos Reescribiendo historias», una obra que compila relatos de internos que hallaron en el rugby una vía para cambiar su realidad. Roberts, quien conoció el proyecto hace años, destacó su convicción absoluta en esta iniciativa.
Historias de transformación desde adentro
Uno de los testimonios centrales fue el de «Baracus», capitán del equipo en la Unidad 48, quien tras más de catorce años de encierro se encuentra próximo a recuperar su libertad. En su relato, enfatizó que el programa le proveyó «herramientas para no volver a equivocarse», señalando al rugby, la educación y el soporte de la fundación como pilares fundamentales de su proceso.
Un abrazo que marcó un antes y un después
También tomó la palabra Zaira, quien cumple una condena desde hace ocho años. Para ella, Espartanos significó un espacio de reconstrucción personal, donde el deporte jugó un rol clave. Un momento decisivo en su camino fue el reencuentro con su padre tras siete años sin contacto, un episodio que, según describió, transformó por completo su perspectiva.
Un proyecto que busca crecer
El impacto de Espartanos trasciende las experiencias individuales. Actualmente, el programa se implementa en decenas de establecimientos carcelarios y tiene como objetivo ampliar su alcance para llegar a más personas privadas de libertad. Las vivencias de Baracus y Zaira ejemplifican la apuesta central del proyecto: la posibilidad de redefinir el propio futuro, incluso en las circunstancias más complejas.
Para quienes deseen apoyar esta labor, la Fundación Espartanos cuenta con un canal de donaciones en su sitio web oficial. Asimismo, el podcast «ESPARTANOS», conducido por Oderigo, donde se profundiza en estas historias, está disponible en las principales plataformas de audio.
