Una científica argentina fue detenida en Brasil en el marco de una investigación por la desaparición de agentes patógenos de alto riesgo de un laboratorio de nivel 3 de bioseguridad. El caso, que se mantuvo en reserva durante semanas, involucra a la Universidad Estatal de Campinas (Unicamp), en el estado de San Pablo, y ha movilizado a la Policía Federal y a la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) del país vecino.
El incidente y la investigación
La desaparición del material biológico fue detectada el pasado 13 de febrero en las instalaciones del Instituto de Biología de la Unicamp. Ante la gravedad del hecho, las autoridades universitarias dieron intervención a los organismos federales competentes. El rectorado de la universidad hizo público el caso recién el 23 de marzo mediante un comunicado oficial.
Los procedimientos judiciales, que incluyeron allanamientos ordenados por la Justicia Federal de Campinas, permitieron la recuperación de todo el material sustraído. Las muestras fueron posteriormente enviadas al Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil para su análisis correspondiente. La universidad se abstuvo de especificar qué virus o bacterias fueron sustraídos, argumentando que dicha información podría interferir con la investigación en curso.
La acusada y su situación legal
La investigadora involucrada es Soledad Palameta Miller, una especialista en Virología y Bacteriología de los Alimentos de 36 años. Se desempeñaba como docente, investigadora y coordinadora del área afectada dentro del instituto. Tras su arresto inicial, fue trasladada a una unidad penitenciaria femenina en San Pablo y liberada al día siguiente bajo condiciones judiciales, aunque continúa imputada.
Según informó la Policía Federal brasileña, Palameta Miller enfrenta cargos por hurto agravado, fraude procesal y transporte ilegal de organismos genéticamente modificados. Su defensa, por su parte, sostiene que no existen pruebas concluyentes de un robo y alega que el uso del laboratorio respondía a la falta de instalaciones adecuadas para sus investigaciones personales.
Repercusiones y debates
El caso ha generado un doble impacto. Por un lado, ha expuesto una aparente falla en los estrictos protocolos de bioseguridad de un laboratorio de nivel 3, diseñado para manipular agentes que pueden causar enfermedades graves o mortales con capacidad de transmisión aérea. La universidad ha iniciado una investigación interna para determinar las causas de esta vulnerabilidad.
Por otro lado, el incidente ha abierto un debate sobre las condiciones laborales y de investigación en el ámbito científico. La trayectoria académica de la investigadora, quien se formó en Biotecnología en la Universidad Nacional de Rosario y completó un doctorado en Brasil, contrasta con los graves cargos que ahora enfrenta. Las autoridades no descartan la posible participación de otras personas en los hechos.
Mientras la causa continúa su curso bajo estricta reserva, las autoridades federales brasileñas mantienen bajo su custodia todo el material biológico recuperado. El caso sigue siendo objeto de análisis por parte de las agencias de seguridad y salud pública involucradas.
