Una ventana única a la intimidad psíquica de las mujeres argentinas de mediados del siglo XX se abre en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno. La exposición «El inconsciente óptico: Grete Stern y Gino Germani en la revista Idilio 1948-1951» presenta, hasta el 31 de mayo, el trabajo visual que acompañó una de las secciones más innovadoras del periodismo femenino de la época.
El psicoanálisis llega al quiosco
El 26 de octubre de 1948 aparecía en los kioscos «Idilio», una publicación de la editorial Abril que se definía como juvenil y femenina. Desde su primer número incluyó una sección revolucionaria: «El psicoanálisis te ayudará». A través de un extenso cuestionario, la convocatoria invitaba a las lectoras a relatar sus sueños más impactantes y enviarlos a la redacción bajo seudónimo. La respuesta fue masiva.
Cientos de mujeres encontraron en esas páginas un espacio inédito para expresar sus miedos, fantasías y frustraciones. Firmaban como «Triste y sola», «Desanimada» o «Lirio entrerriano», confiando sus relatos oníricos a la revista. La interpretación de esos sueños estaba a cargo del sociólogo Gino Germani, quien escribía bajo el seudónimo Richard Rest.
La mirada de Grete Stern
La tarea de traducir visualmente esos relatos recayó en Grete Stern, fotógrafa y diseñadora alemana nacionalizada argentina. Formada en la Bauhaus, Stern había emigrado al país con la llegada de Hitler al poder. Para la sección semanal desarrolló una serie de fotomontajes que hoy se consideran obras fundamentales de la fotografía argentina.
Una técnica doméstica y personal
Stern trabajó con recursos cercanos: sus modelos fueron familiares, vecinos y amigos, especialmente su hija Silvia y la empleada que vivió con su familia durante cuatro décadas. El vestuario y la escenografía eran domésticos, y complementaba las imágenes con fotografías de su propio archivo. Esta aproximación íntima dotó a las obras de una particular potencia expresiva.
Los fotomontajes, cuyo eje compositivo era siempre un personaje femenino en situación de conflicto, reflejaban temas que preocupaban a Stern. Germani los agrupaba bajo títulos como «Sueños de aislamiento», «Sueños de angustia» o «Sueños de disconformidad». La soñadora siempre está presente, ya sea explícitamente o a través del ojo de la cámara.
Un contraste revelador
La exposición permite apreciar el contraste entre la sección de psicoanálisis y el resto del contenido de «Idilio». Mientras algunas columnas ofrecían consejos sobre cómo ser una buena esposa o planchar camisas, los fotomontajes de Stern planteaban preguntas incómodas y avanzadas para la época. Desde 1950, los textos invitaban a reflexionar: «¿Cuál es su angustia? ¿Le gusta su empleo? ¿Sabe usted qué quiere? ¿Está segura de estar enamorada?».
Uno de los montajes más emblemáticos muestra a una mujer planchando directamente la figura de su esposo, una poderosa metáfora visual de las tensiones domésticas. La muestra, coordinada por Inés Ulanovsky, reúne por primera vez las 136 reproducciones que aparecieron en la página 2 de la publicación, rescatadas de la colección casi completa que conserva la Biblioteca Nacional.
«El inconsciente óptico» no solo rescata una obra artística excepcional, sino que documenta un momento singular en el que el psicoanálisis se popularizó a través de los medios masivos, ofreciendo a las mujeres un lenguaje para nombrar sus deseos y conflictos en una sociedad en transformación.
