Desde 1997 hasta el presente, se han registrado menos de diez episodios graves con armas de fuego en instituciones educativas del país, siendo el más reciente el ocurrido este lunes en San Cristóbal, Santa Fe.
Los episodios de violencia armada dentro de escuelas argentinas son hechos excepcionales, aunque se registró un aumento desde la pandemia. Entre 2023 y lo que va de 2026 se contabilizaron cuatro casos. El más reciente sucedió este lunes en una escuela del departamento de San Cristóbal, en Santa Fe, donde un adolescente ingresó armado y mató a un compañero. Sin embargo, al analizar el período desde el regreso de la democracia, el total de hechos en aulas o derivados de conflictos escolares que incluyeron armas de fuego no llega a diez.
El primer antecedente documentado ocurrió en mayo de 1997, cuando un estudiante de 14 años robó el arma de su padre, integrante de la Gendarmería Nacional, y mató a un compañero en una escuela de la provincia de Buenos Aires. Este caso inauguró un tipo de episodio inédito en América Latina y generó un debate público sobre el acceso a armas en hogares con menores.
El 4 de agosto de 2000, en Rafael Calzada, un alumno de 19 años se presentó con un revólver calibre .22 en la puerta de su escuela, disparó e hirió a dos compañeros, uno de los cuales falleció días después. La Justicia lo declaró inimputable. Este expediente colocó por primera vez al bullying en el centro del debate público y derivó en recomendaciones para la intervención temprana frente al hostigamiento.
Uno de los casos más emblemáticos y letales ocurrió el 28 de septiembre de 2004 en Carmen de Patagones. Un alumno de 15 años ingresó con una pistola de su padre, que era suboficial de Prefectura Naval, y abrió fuego en su aula, causando la muerte de tres estudiantes y dejando cinco heridos. El hecho motivó un duelo nacional y jornadas de reflexión en las escuelas, incorporando aprendizajes sobre el almacenamiento seguro de armas y protocolos de emergencia.
Tras casi dos décadas sin ataques letales en ámbitos escolares, el episodio más reciente con un resultado fatal ocurrió este lunes en la provincia de Santa Fe. En una escuela del departamento de San Cristóbal, un alumno de 15 años ingresó armado y mató a un compañero de 13 años, hiriendo a otros dos.
Previamente, en 2023, se registró un episodio de alto riesgo en Florencio Varela, donde una alumna de 16 años llevó una pistola y municiones a la escuela. La intervención de las autoridades permitió secuestrar el arma. En abril de este año, en Escobar, un grupo de estudiantes organizó un plan de tiroteo a través de WhatsApp, lo que derivó en una intervención judicial. Asimismo, en septiembre pasado en La Paz, Mendoza, una alumna de 14 años ingresó a la escuela con un arma y realizó disparos al aire, sin registrar heridos.
