La misión tripulada de la NASA, que marcará el regreso del ser humano a la vecindad lunar después de más de 50 años, tendrá una duración estimada de viaje similar a las del programa Apolo.
La misión Artemis II de la NASA, el próximo gran paso en el programa lunar de la agencia espacial estadounidense, tendrá un tiempo estimado de viaje hacia la Luna de entre 72 y 96 horas. Esto significa que la nave tripulada Orion tardará entre tres y cuatro días desde su lanzamiento para alcanzar la órbita del satélite natural de la Tierra.
La duración del trayecto es comparable a la de las históricas misiones del Programa Apolo, aunque la tecnología empleada en Artemis II es más avanzada y cumple con mayores estándares de seguridad. A pesar de estos avances, el viaje no se realizará en pocas horas. La nave seguirá una trayectoria conocida como inyección translunar, diseñada para optimizar el consumo de combustible y permitir ajustes durante el recorrido en el espacio. Este camino no es una línea recta, sino una órbita cuidadosamente planificada que aprovecha las fuerzas gravitatorias de la Tierra y la Luna.
Durante los primeros días de la misión, la tripulación viajará a bordo de la cápsula Orion, impulsada por el poderoso cohete Space Launch System (SLS). El objetivo principal de Artemis II será orbitar la Luna sin realizar un alunizaje, en una misión de prueba crucial para evaluar sistemas y procedimientos clave para futuras expediciones, incluyendo las que planean establecer una presencia humana sostenida en la superficie lunar.
Una vez alcanzada la órbita lunar, la nave Orion realizará una serie de maniobras alrededor del satélite antes de iniciar el viaje de regreso a la Tierra. Aunque el trayecto de ida tomará entre 3 y 4 días, la misión completa tendrá una duración aproximada de 10 días en total.
Artemis II será la primera misión tripulada en viajar a la Luna desde el Apolo 17 en 1972, marcando un hito significativo en la exploración espacial moderna. El programa Artemis tiene como objetivo final establecer una presencia humana sostenible en la Luna y servir como plataforma de preparación para futuras misiones tripuladas a Marte. La capacidad de realizar un viaje de tal magnitud en solo unos días continúa siendo uno de los grandes logros de la ingeniería aeroespacial, sustentado por una enorme complejidad técnica que convierte a esta misión en uno de los desafíos más importantes de la actualidad.
