Tras el entierro del menor de cuatro años, el progenitor expresó su dolor y cuestionó el accionar judicial y de los organismos intervinientes en los meses previos a la tragedia.
Luego del sepelio del niño de 4 años en Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut, su padre se dirigió a la prensa para expresar un reclamo de justicia. En sus declaraciones, responsabilizó al entorno donde se encontraba el menor y cuestionó las decisiones judiciales previas al trágico desenlace.
«Me lo mató», afirmó en referencia a la madre del niño, sosteniendo que había advertido en reiteradas oportunidades sobre situaciones de riesgo. «Yo pedí por mi hijo en vida y nadie me escuchó. Hoy me lo entregaron muerto», expresó visiblemente conmovido.
El hombre también apuntó contra funcionarios judiciales y organismos intervinientes, a quienes acusó de no haber considerado sus denuncias. Según indicó, había presentado pruebas y advertencias sobre el contexto del menor sin obtener respuestas, y cuestionó las decisiones que derivaron en que el niño quedara bajo el cuidado de su madre.
«Mi hijo estaba sano, no tenía ningún problema de salud. Esto no fue una muerte natural», sostuvo, al tiempo que pidió una investigación exhaustiva. Durante el sepelio, familiares y allegados remarcaron la ausencia de la madre del niño, lo que generó mayor indignación en el entorno cercano. En medio del dolor, exigieron que se determinen responsabilidades y que el caso no quede impune.
