Un joven músico local se ha convertido en una presencia habitual en el espacio público, ofreciendo su arte en distintos puntos de la ciudad.
En una esquina del centro, en la peatonal o frente a la Catedral, su música aparece casi sin aviso. El sonido del saxo se mezcla con el ritmo de la ciudad y, por un momento, todo se detiene. Detrás de ese momento está Nico Muz, un joven jujeño que convirtió su pasión en una forma de vida.
