Un estudio de QSocial Big Data revela que el desempleo desplazó a la inflación como el problema más sentido por la ciudadanía, en un contexto de deterioro del humor social y de las expectativas económicas.
Por tercer mes consecutivo, un informe de la consultora QSocial Big Data registra una caída en la evaluación positiva de la situación del país. El estudio, correspondiente a abril de 2026, señala que el desempleo se convirtió en la principal preocupación de los argentinos, desplazando a la inflación al segundo lugar después de cinco meses.
El sistema de monitoreo QMonitor, que combina encuestas probabilísticas y etnografía digital, arroja un marcado deterioro del humor social, una creciente pérdida de confianza en el gobierno y un fuerte retroceso de las expectativas económicas de la población. La evaluación positiva de la situación actual del país alcanzó su valor más bajo desde el inicio de la serie histórica de la consultora.
El apoyo al gobierno cayó por tercera vez consecutiva, ubicándose en uno de los niveles más bajos registrados. Esta disminución se explica, según el informe, por un retroceso en el respaldo de votantes identificados con el PRO y de independientes. Paralelamente, la percepción de corrupción del gobierno creció cuatro puntos, alcanzando el valor más alto de todas las mediciones.
Uno de los indicadores que más cayó es el índice de vínculo afectivo hacia el Presidente, tocando uno de sus valores más bajos. Los subíndices de empatía y confianza fueron los más resentidos.
La tolerancia al ajuste y la paciencia social también registraron una caída significativa, del 42% al 35%, una merma que se manifiesta incluso dentro del segmento de votantes del oficialismo. Sin embargo, el informe destaca que la oposición no logra capitalizar este desgaste, manteniéndose Cristina Fernández de Kirchner como su principal referente, sin que se consolide una alternativa política clara.
En el plano económico, los indicadores tocan o se acercan a picos negativos. La evaluación negativa de la economía nacional subió doce puntos, ubicándose en el 48%. Las expectativas a futuro también se resintieron, con un crecimiento del escepticismo del 36% al 52%. La demanda social prioriza la recuperación de salarios y la generación de empleo.
El informe detalla un fuerte deterioro de la situación económica personal: aumenta el endeudamiento, crece la percepción del aumento de precios y se extiende la idea de que los ingresos no alcanzan. Siete de cada diez argentinos deben recurrir a ahorros, préstamos, tarjetas o ayuda familiar para financiar gastos cotidianos. Además, más del 60% de la población registró algún despido en su círculo cercano en los últimos tres meses.
