La ciudad de La Quiaca celebró la apertura oficial del Complejo Cultural «Manka Fiesta», un espacio de cuatro plantas y más de mil metros cuadrados, con la presencia del gobernador Carlos Sadir y otras autoridades.
En una jornada que quedará grabada en la memoria de la frontera norte, la ciudad de La Quiaca celebró este viernes 24 de abril la inauguración oficial del Complejo Cultural «Manka Fiesta». El evento, calificado como un hito histórico para la región, contó con la presencia del gobernador de Jujuy, Carlos Sadir, y la visita especial del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, quienes acompañaron al intendente anfitrión, Dante Velázquez.
La celebración comenzó temprano en la Plaza Centenario con el izamiento de la bandera nacional en el mástil más alto del país. Posteriormente, una nutrida comitiva de autoridades y vecinos de La Quiaca recorrieron puntos clave de la ciudad, descubriendo placas en antiguos cines locales para rescatar la memoria colectiva.
Durante el acto central, los ciudadanos se volcaron masivamente a conocer las nuevas instalaciones. El intendente Velázquez destacó que la obra fue realizada íntegramente con fondos municipales y gracias al esfuerzo de los empleados locales, a quienes definió como «héroes y heroínas» por su compromiso en tiempos de crisis. En el marco del evento, también se entregó nueva maquinaria pesada, herramientas y luminarias para fortalecer los servicios públicos de la ciudad.
El Complejo Cultural «Manka Fiesta», cuyo nombre rinde homenaje a la ancestral «Fiesta de las Ollas» (Patrimonio Cultural Vivo), es una imponente estructura de cuatro plantas y más de mil metros cuadrados diseñada como un multiespacio versátil. La jornada no solo se limitó al ámbito cultural. Previo a la inauguración del complejo, se habilitó la pavimentación de la avenida León Gieco, una obra estratégica de casi 4.000 metros cuadrados que mejora la conectividad de los sectores más populosos de la ciudad.
Con la apertura del Manka Fiesta, La Quiaca se consolida como un polo de vanguardia en el Norte Grande, apostando a que la cultura, la identidad y la memoria ancestral sean el motor de su desarrollo en el siglo XXI.
