Irán afirmó que la continuidad del conflicto depende de la decisión de Estados Unidos, mientras se prepara para una salida diplomática o una eventual reanudación de hostilidades.
Irán afirmó este sábado que la continuidad de la guerra depende ahora de la decisión de Estados Unidos, al tiempo que aseguró estar preparado tanto para una salida diplomática como para una eventual reanudación de las hostilidades.
“Irán presentó su plan al mediador pakistaní con el objetivo de poner fin de manera permanente a la guerra impuesta y ahora la pelota está en el campo de Estados Unidos”, declaró el viceministro de Exteriores, Kazem Gharibabadi, ante diplomáticos en Teherán, según la televisión estatal IRIB.
El funcionario sostuvo que Washington deberá optar entre retomar la vía del diálogo o mantener un enfoque confrontativo. En ese sentido, remarcó que la República Islámica está lista para afrontar cualquiera de los escenarios, con el fin de resguardar sus intereses y su seguridad nacional.
Irán avanza con un proyecto de ley para restringir el tránsito marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz, en medio de crecientes tensiones con Estados Unidos. Según informó la cadena estatal Press TV, el Parlamento iraní se dispone a aprobar una normativa que limitaría qué embarcaciones pueden atravesar esa vía clave para el comercio energético global.
De acuerdo con el vicepresidente del Parlamento, Ali Nikzad, la iniciativa contempla un plan de 12 puntos que prohibiría el paso de buques israelíes y obligaría a embarcaciones de “países hostiles” —en aparente alusión a Estados Unidos— a pagar reparaciones de guerra para obtener un permiso de tránsito. El resto de los navíos también debería solicitar autorización previa a Teherán.
Estados Unidos advirtió a las navieras que podrían enfrentar sanciones si realizan pagos al gobierno de Irán a cambio de cruzar de forma segura el estratégico estrecho de Ormuz. La advertencia fue emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y alcanza no solo a transferencias en efectivo, sino también a activos digitales, intercambios informales y pagos en especie.
Irán había restringido de facto el paso tras ataques y amenazas a embarcaciones, aunque luego ofreció rutas seguras cercanas a su costa, en algunos casos mediante el cobro de tarifas. En paralelo, Washington mantiene un bloqueo naval sobre puertos iraníes desde el 13 de abril, afectando seriamente los ingresos petroleros de Teherán. Según el Comando Central de Estados Unidos, al menos 48 buques comerciales fueron obligados a dar la vuelta.
