La provincia alcanzó un promedio del 60% de ocupación hotelera durante el fin de semana largo del Día del Trabajador, según datos de CAME, con la Quebrada de Humahuaca como principal destino.
Jujuy cerró el fin de semana largo del Día del Trabajador con una ocupación hotelera promedio del 60%, según datos relevados por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El movimiento estuvo concentrado en la Quebrada de Humahuaca, la Puna, los Valles y las Yungas, con un perfil de visitante que eligió estadías breves y tomó decisiones cercanas a la fecha del viaje.
El gasto promedio diario por turista en la provincia se ubicó en $124.945, por encima de la media nacional de $110.181. La estancia promedio fue de 1,88 noches, lo que refleja el predominio de escapadas de fin de semana por sobre los viajes de mayor duración. El grueso del flujo turístico se canalizó hacia los circuitos más consolidados de la provincia.
La Quebrada de Humahuaca —declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO— volvió a posicionarse como el principal imán de visitantes, seguida por los recorridos hacia la Puna jujeña y los circuitos de los Valles Calchaquíes. Las Yungas, en el extremo oriental de la provincia, también registraron movimiento, aunque en menor escala que los destinos del noroeste provincial.
La programación del fin de semana sumó atractivos en distintos puntos del territorio. En Palma Sola y El Sauzal se realizaron fiestas patronales con celebraciones religiosas, ferias y propuestas vinculadas a las tradiciones locales. En Uquía se celebró la festividad en honor a la Santa Cruz, mientras que en Tres Cruces el aniversario del pueblo convocó visitantes con actividades comunitarias, ascensos al cerro y festivales populares. En San Salvador de Jujuy, la programación incluyó clases abiertas, conciertos y espectáculos en espacios como el Cabildo y el Teatro Mitre, reforzando la oferta de la capital para el turismo urbano.
A nivel nacional, el feriado movilizó a 1.066.464 turistas, un 8% menos que en 2025, aunque ese año el fin de semana tuvo cuatro días contra los tres de este año. Comparado con 2023 —el último feriado de igual duración— el crecimiento fue del 16% en cantidad de viajeros, según CAME. El gasto total real cayó un 32,9% respecto al año anterior, afectado tanto por la diferencia de días como por un consumo más selectivo en todo el país.
