A menos de cuarenta días del Mundial 2026, la distribución desigual de figuritas genera polémica en Argentina. Kiosqueros jujeños denuncian faltantes y sobreprecios de hasta 600% en la reventa.
Faltan poco menos de cuarenta días para el inicio del Mundial 2026, pero la fiebre por completar el álbum oficial ya desató en Argentina una disputa comercial que enfrenta a kiosqueros, supermercados y distribuidores. A menos de una semana desde su lanzamiento oficial, la controversia por la escasez y distribución desigual de figuritas vuelve a dominar la agenda previa a la competencia.
El conflicto impacta de manera diferente según el canal de venta. Mientras en supermercados el abastecimiento de paquetes es regular desde el jueves 30 de abril -día del lanzamiento oficial-, los kioscos admiten que sufren faltantes constantes, con entregas muy por debajo de lo solicitado o directamente sin recibir pedidos.
El vicepresidente de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA), Ernesto Acuña, describió el mecanismo que acentúa la problemática. «Panini le vende a los distribuidores para que estos se la vendan a $1.500 al kiosquero, y el kiosquero la ofrece a $2.000. El distribuidor, en vez de vender todo al kiosco, destina los paquetes al consumidor final, llegando a ofrecerlos hasta $15.000 cada uno. Así, el producto no llega al kiosquero», explicó.
Además, aclaró: «Un lote de 1.000 paquetes representa un costo de $1,5 millones para el kiosquero, que los vendería a $2 millones y obtendría una ganancia de $500.000. Pero la escasez persiste: no llegan las figuritas y no hay álbumes por ningún lado. Este año salieron pocos álbumes a la calle, lo que impulsa la demanda y el furor».
Acuña anticipó que desde esta semana los distribuidores y la cámara que agrupa a Panini comenzarán a regularizar la entrega de paquetes a kiosqueros. «A partir del miércoles empieza a llegar a los kioscos a través de UKRA. Desde la semana que viene, la situación debería normalizarse».
En la aplicación de delivery Rappi, por ejemplo, hay varias promociones. Una de las promociones publicitadas ofrecía precios de $2.000 por paquete individual y hasta $200.000 por 100 paquetes. Sin embargo, la propia plataforma advierte indisponibilidad del producto debido a la alta demanda en todas las zonas consultadas.
El eje del desacuerdo reside en la distribución y en los márgenes de rentabilidad. Históricamente, la comercialización de figuritas involucra cuatro actores: fabricante (Panini), distribuidor, figuretero (intermediario) y kiosquero. Actualmente, parte de los distribuidores priorizan vender paquetes de forma directa por comercio electrónico, ignorando tanto al figuretero como al kiosco, lo que origina el desabastecimiento, tanto en barrios de Buenos Aires, como en algunas localidades del interior, como Mar del Plata, según confirmaron los kiosqueros.
Aunque algunos kioscos gestionaron compras directas ante Panini, reciben menos unidades de las solicitadas, agravando la escasez. Fuentes del sector comentaron a Infobae que los supermercados y distribuidores acceden a un «casi total» abastecimiento, mientras los comercios barriales quedan relegados.
Las quejas sobre márgenes tampoco son nuevas. Referentes de UKRA comentaron que se trata de un producto que no deja un margen amplio, sino que es de alta rotación. Es decir, se vende rápido, pero con un agregado de precio marginal. En 2022, la ganancia por sobre era de $30 para los kiosqueros; actualmente, el margen se considera insuficiente frente al costo, motivo por el que el gremio insiste en la exclusividad como mecanismo de protección del sector.
El precio de los sobres ascendió drásticamente respecto a las competencias anteriores: cada paquete de siete figuritas cuesta $2.000, mientras que en 2022 su valor era de $150. El álbum, que en la edición de Rusia 2018 salía $50 y escaló a $750 en Qatar 2022, ahora se ofrece a $15.000, cifra que representa un aumento del 1.900% respecto de la edición anterior.
Si se mide el gasto en relación con el salario mínimo, el contraste resulta aún más evidente. En 2018, con un sueldo mínimo de $10.000, se podían adquirir 200 álbumes o 666 sobres. En 2022, ese poder de compra se redujo a 73 álbumes o 319 sobres. En la actualidad, el salario mínimo de $357.800 solo alcanza para 23 álbumes o 168 sobres.
