Un adolescente de 13 años ingresó armado al Instituto São José, en Rio Branco, Brasil, y abrió fuego, causando la muerte de dos inspectores y dejando varios heridos. El menor fue detenido por la Policía Militar.
Un estudiante de 13 años ingresó armado al Instituto São José, en la ciudad de Rio Branco, Brasil, y abrió fuego dentro del establecimiento educativo, causando la muerte de dos personas y dejando varios heridos. Según informaron las autoridades, el adolescente utilizó un arma que pertenecía a su padrastro.
Las primeras reconstrucciones indican que los disparos ocurrieron en un pasillo del colegio, cerca de la oficina de la dirección. Si bien el agresor no llegó a ingresar a las aulas, la situación provocó escenas de pánico entre los estudiantes. Testigos relataron que, al escuchar los disparos, los alumnos se tiraron al piso, se escondieron detrás de muebles e incluso bloquearon puertas con sillas para protegerse. “Tomó el arma de su padrastro y empezó a disparar”, contó uno de ellos a medios locales.
Tras el ataque, el menor fue reducido y detenido en el lugar por efectivos de la Policía Militar, que desplegaron un amplio operativo junto a equipos de emergencia. El coronel Felipe Russo, jefe del Batallón de Operaciones Especiales (BOPE), confirmó que las dos víctimas fatales eran inspectores de la institución, quienes recibieron disparos frontales. En cuanto a los heridos, un estudiante sufrió una lesión en una pierna, mientras que un adulto también resultó alcanzado por los disparos. Ambos fueron asistidos rápidamente y se encuentran fuera de peligro.
En la escena del crimen, los peritos recolectaron casquillos y cargadores que quedaron esparcidos en el suelo. La División de Homicidios y el Instituto Médico Forense trabajan ahora para reconstruir con precisión cómo ocurrió el ataque. Uno de los puntos clave de la investigación es determinar cómo el menor accedió al arma y si hubo otros estudiantes que tenían conocimiento previo del plan.
