El empate 0-0 entre Universidad Católica y Cruzeiro complicó a Boca Juniors en el Grupo D de la Copa Libertadores, dejándolo en la tercera posición con seis puntos.
El empate 0-0 entre Universidad Católica y Cruzeiro modificó por completo el panorama del Grupo D de la Copa Libertadores y complicó a Boca Juniors. Con este resultado, los chilenos y brasileños llegaron a siete puntos y dejaron al equipo argentino en la tercera posición con seis unidades.
El conjunto dirigido por Claudio Úbeda quedó obligado a sumar en las dos fechas finales si pretende avanzar a los octavos de final. Boca recibirá primero a Cruzeiro y luego a Universidad Católica en La Bombonera, donde definirá su futuro en el certamen continental. Si consigue ganar ambos encuentros, alcanzará los 12 puntos y asegurará su clasificación sin depender de otros resultados.
La igualdad en Santiago también puso en juego el nuevo sistema de desempate implementado por la Conmebol, que prioriza los enfrentamientos directos entre equipos igualados en puntos. Ese criterio puede beneficiar o perjudicar al Xeneize dependiendo de los resultados que consiga en las últimas jornadas. Actualmente, la derrota 1-0 sufrida ante Cruzeiro en Belo Horizonte aparece como un detalle clave para la definición.
En caso de sumar cuatro puntos sobre los seis restantes, Boca todavía podría clasificar, aunque ya no dependerá exclusivamente de sí mismo. El escenario más favorable sería vencer a Cruzeiro y luego empatar ante Universidad Católica. Cualquier otro resultado lo obligará a esperar combinaciones externas y mirar de cerca la diferencia de goles.
Además del desafío internacional, Boca afrontará semanas decisivas en el torneo local. El equipo tendrá que disputar los playoffs del Apertura mientras define su continuidad en la Libertadores, en un cierre de semestre cargado de presión y exigencia para un plantel que quedó sin margen de error.
