En una audiencia clave, los abogados de Leopoldo Luque sostuvieron que Diego Maradona no murió por una insuficiencia cardíaca crónica, sino por un cuadro agudo, basándose en testimonios médicos y pericias presentadas en el juicio.
El juicio por la muerte de Diego Maradona tuvo este jueves una audiencia clave con la declaración de médicos que atendieron al exfutbolista durante sus últimos días de vida. Tras la jornada, la defensa de Leopoldo Luque aseguró que los testimonios favorecieron su postura y volvió a cuestionar la hipótesis de que el Diez murió por una insuficiencia cardíaca crónica.
Los abogados Roberto Rallin y Francisco Oneto afirmaron que las pericias médicas presentadas en el juicio muestran que la muerte de Maradona habría sido consecuencia de un cuadro agudo y no de una enfermedad cardíaca prolongada. «Uno de los peritos oficiales explicó que una persona con insuficiencia cardíaca crónica no puede permanecer acostada y Diego fue encontrado en esa posición. Nadie lo movió, así que murió por otra causa», sostuvo Oneto al finalizar la audiencia.
Durante la jornada también declararon médicos de Ipensa, la clínica donde Maradona estuvo internado antes de ser trasladado a la Clínica Olivos. Según la defensa de Luque, los profesionales confirmaron que el exfutbolista estaba «lúcido y consciente» y que el hematoma subdural fue detectado mediante estudios médicos. Además, remarcaron que la internación domiciliaria no había sido pensada como una terapia intensiva en el hogar, sino como parte de un tratamiento vinculado a sus problemas de adicción.
Sobre la operación del hematoma, la defensa sostuvo que existían diferentes criterios médicos y que Luque no fue el único profesional que participó de esa decisión. Otro de los temas debatidos fue el traslado de Maradona desde Ipensa hacia la Clínica Olivos. Los abogados aseguraron que el cambio no representaba un riesgo y que el propio Diego aceptó el procedimiento. También respondieron a las críticas por los audios donde se hablaba de restringir visitas familiares. Según explicaron, la lista de ingresos era manejada por el personal de seguridad y no por Luque.
Para la defensa, la audiencia dejó un punto claro: «Diego Maradona no murió de una insuficiencia cardíaca crónica, murió de un cuadro agudo». Además, indicaron que la dificultad para respirar acostado «no es compatible con fallecer en posición horizontal» y señalaron que el líquido ascítico que tenía el exfutbolista estaba relacionado con un problema hepático y no cardíaco.
