El gobierno de Donald Trump volvió a tensar su relación con Europa al acusar a varios países del continente de favorecer el crecimiento del terrorismo debido a sus políticas migratorias, según la nueva Estrategia Antiterrorista difundida por la Casa Blanca.
El gobierno de Donald Trump volvió a tensar su relación con Europa tras acusar a varios países del continente de favorecer el crecimiento del terrorismo por sus políticas migratorias. La postura quedó reflejada en la nueva Estrategia Antiterrorista difundida este jueves por la Casa Blanca, donde Washington sostiene que la “migración masiva sin restricciones” permitió el ingreso de grupos extremistas y debilitó la seguridad occidental.
El documento, elaborado bajo la dirección de Sebastian Gorka, asegura que Europa se convirtió en una “incubadora de amenazas terroristas” debido a sus “fronteras abiertas” y a políticas impulsadas bajo “ideales globalistas”. “Cuanto más crezcan estas culturas ajenas, y cuanto más persistan las políticas europeas actuales, más garantizado estará el terrorismo”, advierte uno de los fragmentos más duros del informe oficial.
