El gobernador bonaerense Axel Kicillof presentó la reedición de su obra «De Smith a Keynes» en la Feria del Libro, donde criticó la política económica del Gobierno Nacional y defendió el modelo peronista.
En una sala colmada de la Feria del Libro, Axel Kicillof presentó la reedición de su obra «De Smith a Keynes» (Siglo XXI). Acompañado por el periodista Alejandro Bercovich y el economista Diego Giacomini, el gobernador utilizó el marco académico para confrontar directamente con el modelo de la escuela austríaca que pregona el Gobierno Nacional.
Kicillof fue tajante al analizar la falta de inversión privada en el país. Desestimó que el sector empresarial tema un retorno del kirchnerismo y desplazó la responsabilidad hacia la Casa Rosada: «El riesgo que hay en la Argentina no es el riesgo kuka, es el riesgo Milei, que siga haciendo las pavadas que está haciendo», disparó. Según el mandatario, la inestabilidad y la caída del consumo son los verdaderos frenos para el desarrollo.
Durante la charla, vinculó la crisis actual con la Gran Depresión de 1930 y cuestionó las propuestas de reforma laboral que buscan la plena ocupación mediante la baja de salarios. Citando a Keynes, advirtió que culpar a los trabajadores por el desempleo es una falacia teórica y social.
Uno de los momentos de mayor efervescencia en el auditorio ocurrió cuando Kicillof bajó la teoría a la realidad nacional. Tras explicar las corrientes que priorizan el pleno empleo y la demanda agregada, sentenció: «En Argentina, si me permiten, se llama peronismo eso». La frase desató los primeros aplausos cerrados de un público que, minutos después, terminaría coreando su candidatura.
Hacia el final, el tono académico cedió ante una enumeración de principios de gestión que muchos leyeron como una plataforma política. Kicillof llamó a «cuidar el trabajo, el salario, a los jubilados y garantizar la educación y la salud». Para cerrar, lanzó una definición que apeló a la sensibilidad social: «La teoría económica sirve mucho, pero alcanza con sentir que te importa el que está al lado».
Tras la disertación, el gobernador se dirigió al sector de firmas, donde una multitud lo esperaba con ejemplares en mano, consolidando una jornada que comenzó como una presentación bibliográfica y terminó como una de las demostraciones de fuerza política más claras de la temporada.
