El próximo 24 de mayo se realizará la primera media maratón en altura de La Quiaca, con 21 kilómetros competitivos y una modalidad participativa de 6 kilómetros. La inscripción es gratuita y el cupo limitado a 200 corredores.
La Quiaca se prepara para vivir una jornada deportiva especial en pleno mes patrio. El próximo 24 de mayo, la ciudad será sede de La Quiaca Corre, su primera media maratón en altura, una competencia de 21 kilómetros que buscará posicionar a la localidad como un nuevo punto de referencia para el atletismo. El evento también contará con una modalidad participativa de 6 kilómetros, pensada para quienes deseen sumarse sin realizar el recorrido completo.
La actividad es organizada por la Fundación Semillas de Esperanza junto al atleta Emanuel Cruz. Además de la prueba competitiva, se confirmó una distancia participativa de 6 kilómetros, orientada tanto a corredores experimentados como a vecinos, estudiantes y familias.
El circuito será íntegramente sobre ruta, con punto de partida en la plaza central. Desde allí, los participantes recorrerán sectores como Ruta 5, Campo Chico y la zona del aeropuerto, en un trazado que combina exigencia física, altura y paisajes característicos del norte jujeño.
La inscripción es gratuita, con cupo limitado a 200 corredores. Quienes participen recibirán remera y medalla finisher, como recuerdo de esta primera edición.
Uno de los aspectos destacados de La Quiaca Corre es la participación de las escuelas locales. La invitación fue extendida a instituciones como la Escuela Normal, Comercial, Técnica, Minas y Robótica, para que los estudiantes también formen parte de la jornada. La propuesta incluye premios destinados a la compra de materiales para las carrozas escolares, en el marco de la Fiesta Nacional de los Estudiantes.
Emanuel Cruz, uno de los impulsores del evento, señaló: “Buscamos que sea una experiencia deportiva y turística; tenemos paisajes únicos para disfrutar”. La primera media maratón en altura busca mostrar a La Quiaca no solo como punto fronterizo y símbolo del norte argentino, sino también como escenario para competencias deportivas con identidad propia.
La organización remarcó que el cupo es limitado, por lo que los interesados deben inscribirse con anticipación. La expectativa es que esta primera edición marque el inicio de una competencia que pueda repetirse en los próximos años y crecer como atractivo deportivo y turístico.
