El partido, correspondiente a la quinta fecha del Grupo D, se jugará este martes a las 21.30 en la Bombonera. Boca necesita un triunfo para no complicar su clasificación a octavos de final.
Boca recibirá a Cruzeiro este martes desde las 21.30 en la Bombonera por la quinta fecha del Grupo D de la Copa Libertadores. El equipo argentino está obligado a ganar para no comprometer sus chances de meterse en los octavos de final como líder de la zona.
El equipo brasileño solo perdió uno de los últimos nueve partidos. Viene de eliminar a Goiás de la Copa de Brasil y de empatar ante Palmeiras como visitante.
El árbitro del partido será el venezolano Jesús Valenzuela y se podrá ver mediante la pantalla de Fox Sports y Telefé.
Claudio Ubeda también vive horas decisivas. El técnico quedó herido tras la eliminación contra Huracán y ya empiezan a sonar nombres para su reemplazo a fin de junio, cuando expira su contrato, el mismo que firmó cuando asumió como ayudante de campo de Miguel Angel Russo. Deberá afrontar este choque con dos bajas importantes: Santiago Ascacibar (expulsado en Ecuador) y Adam Bareiro (doble desgarro ante el Globo) quedarán al margen.
La semana fue larga y el Sifón tuvo tiempo para ensayar variantes. Su idea es no desarmar el esquema y no tocar el doble 9. En este contexto, se incorporaría Milton Giménez -reemplazante de Bareiro en el último partido del torneo doméstico- como compañero de Miguel Merentiel en el ataque. No obstante, la presencia del ex atacante de Banfield no está confirmada porque arrastra un dolor en el tobillo derecho desde la práctica del viernes. Por eso mismo, casi no trabajó el fin de semana. El cuerpo técnico decidió bajarle las cargas y probó con Ángel Romero como socio del uruguayo.
En el mediocampo, lo más probable es que Tomás Belmonte ocupe el lugar de Ascacibar. Sobre todo, por sus similitudes. Se trata de un volante metedor que pisa el área y tiene el plus del juego aéreo. Otra opción es Ander Herrera, pero el español tiene dificultades físicas y otro estilo, más asociativo, un atributo con el que ya cuenta a partir de las presencias de Milton Delgado y Leandro Paredes.
Hasta ahí, los dos cambios obligados. Después, habrá otra modificación pero táctica. Malcom Braida le ganó la pulseada a Marcelo Weigandt. De hecho, el cordobés había entrado en el entretiempo del mata-mata con Huracán y Ubeda está conforme. El otro lateral, Juan Barinaga, no había podido estar disponible por un golpe que sufrió ante Central Córdoba.
En la lista de convocados que se conoció este lunes al mediodía, finalmente no estará Edinson Cavani. El uruguayo había sido noticia la semana pasada porque recibió el alta médica tras los distintos tratamientos a los que se sometió durante los últimos meses producto de una hernia de disco. Incluso, pidió estar para dar una mano debido a la lesión de Bareiro. El entrenador no lo vio bien y quedó afuera de la lista de concentrados. El ex delantero de la Selección charrúa no juega desde el 20 de febrero. En la misma situación está Carlos Palacios, quien fue operado de una sinovitis y una lesión en el menisco externo de la rodilla derecha.
Ubeda trabajó en el aspecto futbolístico y anímico. «Tenemos que levantar cabeza y aferrarnos a lo bueno que se hizo», declaró el entrenador tras el final de la participación de su equipo en el campeonato local. La clasificación es fundamental para el futuro propio, ya que Juan Román Riquelme lo utilizará como un fusible en una eventual derrota, y para el porvenir de un equipo que necesita seguir en carrera.
Enfrente estará Cruzeiro, que viene de empatar contra Palmeiras (1 a 1) en San Pablo. Artur Jorge no guardó ningún titular, pero como Boca también tendrá dos ausencias de peso: Keny Arroyo, expulsado contra Universidad Católica, y Matheus Henrique, que sufrió una contusión pulmonar contra Bahía el 9 de mayo y continúa con su recuperación.
