La Justicia de Salta imputó a un segundo hombre de 26 años por el delito de lesiones graves agravadas por violencia de género reiteradas, en el marco de una investigación por la difusión de imágenes íntimas falsas generadas con Inteligencia Artificial que involucra a once estudiantes y a la decana de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Salta.
La Justicia de Salta imputó a un segundo sospechoso en la causa que investiga la difusión de imágenes íntimas falsas generadas mediante Inteligencia Artificial. El caso involucra a once estudiantes y a la decana de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Salta (UNSa).
El nuevo acusado, un hombre de 26 años, fue imputado por el delito de lesiones graves agravadas por mediar violencia de género reiteradas. La audiencia de formalización estuvo encabezada por la fiscal penal Mercedes de la Cuesta junto al auxiliar fiscal Martín Marchetti.
Según la investigación, las imágenes fueron manipuladas digitalmente y publicadas en un sitio web de contenido sexual sin el consentimiento de las víctimas. Las denunciantes detectaron la circulación de las fotografías entre fines de marzo y comienzos de abril.
De acuerdo a las actuaciones judiciales, el primer imputado, un hombre de 28 años, habría tomado fotografías reales de las víctimas desde redes sociales como Instagram, Facebook y WhatsApp, para luego alterarlas mediante herramientas de edición e Inteligencia Artificial, simulando desnudos explícitos.
Con el avance de la investigación, los fiscales lograron identificar a un segundo sospechoso, por lo que se realizó un allanamiento en su domicilio. Allí se secuestraron un teléfono celular y una computadora que serán sometidos a peritajes.
La jueza Victoria Montoya Quiroga dispuso la libertad del segundo imputado bajo medidas sustitutivas, aunque autorizó la extracción y análisis de datos de los dispositivos secuestrados.
Desde el Ministerio Público Fiscal señalaron que los hechos constituyen un caso de violencia de género digital, ya que el uso de herramientas tecnológicas habría tenido como finalidad afectar la integridad psicológica, social y académica de las víctimas.
