La industria textil y de indumentaria registró una contracción del 23,3% interanual en marzo, con una capacidad instalada del 40,2% y un récord de importaciones de indumentaria.
De acuerdo con un informe de la Fundación Pro Tejer difundido por el portal Infobae, la producción textil registró una contracción del 23,3% interanual en marzo, posicionándose un 31,3% por debajo de los niveles alcanzados durante el año 2023.
Durante el tercer mes del año, la industria textil operó al 40,2% de su capacidad instalada, una cifra que se ubica más de 12 puntos porcentuales por debajo del registro de 2023. El relevamiento de la entidad gremial empresaria indicó que cerca de 7 de cada 10 máquinas estuvieron paradas en los establecimientos productivos durante el primer trimestre.
Las ventas vinculadas al Hot Sale de mayo anotaron un retroceso del -10% interanual en términos reales. Desde la institución fabril asociaron este panorama a la precarización laboral, los bajos ingresos y el mayor peso de las tarifas de servicios básicos en el presupuesto de los hogares.
Si bien las compras totales al exterior cayeron un 18% en cantidades, las importaciones de indumentaria se incrementaron un 79% en cantidades y un 48% en dólares, alcanzando un récord histórico de 23.482 toneladas. La adquisición de bienes de capital cayó un 65% respecto a 2023.
En abril, la indumentaria aumentó 12,7% interanual frente a una suba general de precios del 32,4%. Según Fundación Pro Tejer, las firmas afrontan dificultades para trasladar los costos en dólares y en ocasiones comercializan por debajo del costo para mantener liquidez.
Las cifras oficiales del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) indicaron que en febrero el sector textil, confecciones, cuero y calzado anotó una disminución del 18% en el empleo privado formal respecto a diciembre de 2023, con la pérdida de 22.156 puestos de trabajo. La estructura productiva perdió 803 establecimientos fabriles registrados, contrayéndose un 13% en el mismo período.
La Cámara de la Indumentaria (CIAI) señaló que las ventas cayeron un 7% interanual en el último bimestre, acumulando seis caídas consecutivas. Ante un stock excesivo que afecta al 52% de las firmas, el 30% de las compañías optó por no reemplazar renuncias y un 20% avanzó con despidos directos.
El sector fabril advirtió que la persistencia de esta dinámica arriesga con destruir capacidades operativas y entramados empresariales que requerirán años para reconstruirse.
