Los residentes realizaron una protesta contra EJESA y denunciaron que la empresa de energía continúa cobrando facturas excesivas, mientras el intendente prioriza los corsos y no recibe a los vecinos.
En la jornada del pasado martes, vecinos de San Pedro salieron a las calles para manifestar su malestar contra la empresa EJESA, a pesar de la lluvia intensa. La marcha recorrió varias arterias del centro y culminó con una quema simbólica de boletas, en señal de rechazo a los montos que consideran excesivos e injustos.
Según los manifestantes, algunas familias deben afrontar facturas que superan los 500 mil pesos y, en casos extremos, llegan hasta los 840 mil pesos, sumando a la preocupación por cortes de luz frecuentes y la falta de atención de la empresa. “No creemos en EJESA. Vinieron a supervisar los domicilios y aseguraron que todo estaba correcto, pero las boletas siguen siendo imposibles de pagar”, señaló Alcira, vecina de San Pedro.
Los residentes también denunciaron problemas en el agua potable, que en algunos barrios llega turbia e impropia para consumo, y criticaron los altos costos de alumbrado público, que superan los 20 mil pesos mensuales. “Es un gasto adicional que muchas familias no pueden afrontar”, explicó otro vecino.
La comunidad cuestiona la actitud del intendente, que según los manifestantes estaría más ocupado en los corsos que en atender los reclamos ciudadanos, y exige que el gobernador intervenga directamente para garantizar servicios básicos.
La protesta en San Pedro es parte de una serie de acciones que los vecinos planean replicar en otras localidades, incluyendo Libertador, Caimancito, Calilegua y la capital provincial, hasta lograr que se implementen medidas concretas y se desglose correctamente las facturas para permitir un pago justo y escalonado.
