El diputado provincial Gastón Remy volvió a poner en el centro del debate el destino de los recursos del Estado jujeño, al revelar que el Gobierno provincial mantiene decenas de miles de millones de pesos colocados en el sistema financiero, mientras persisten los reclamos salariales de los trabajadores estatales.
Durante una entrevista radial, el legislador explicó que, según datos oficiales publicados por el propio Ministerio de Hacienda, hasta septiembre del año pasado la Provincia tenía más de 76.648 millones de pesos en inversiones financieras, una cifra que equivale a casi tres meses completos de recaudación provincial. A ese monto, señaló, deben sumarse los intereses mensuales, que rondarían los 2.000 millones de pesos, aunque esos rendimientos no son detallados de manera transparente.
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Foto: diputado Gastón Remy.
“Una de las partes de la discusión paritaria es el Gobierno, que tiene superávit y decide colocar esos fondos en el mercado financiero, en lugar de destinarlos a salarios, salud, educación u obra pública”, sostuvo Remy, quien remarcó que no se informa con precisión qué tipo de instrumentos financieros se utilizan ni cuál es el destino final de esos recursos.
El diputado también contrastó esos números con la realidad salarial de los trabajadores estatales, al señalar que los sueldos actuales cubren apenas entre el 55% y el 67% de la canasta familiar, tanto en el sector docente como en el resto de la administración pública. “Hoy nadie puede vivir solo de un trabajo en el Estado. Tener un empleo público no garantiza llegar a fin de mes”, advirtió.
En ese sentido, Remy indicó que esta situación no es nueva, sino que se viene arrastrando desde hace más de una década, con una pérdida progresiva del poder adquisitivo. “El discurso oficial habla de salarios que empatan con la inflación, pero eso no sucede. Incluso en 2025 los aumentos quedaron por debajo, y si uno mira los últimos diez años, la pérdida es muy significativa”, afirmó.
El legislador también cuestionó que, pese al volumen de fondos acumulados, no se observe un impacto concreto en áreas sensibles como la salud, la educación, el acceso al agua potable o la obra pública. “No vemos que ese dinero derrame en los barrios. No se traduce en mejores hospitales, escuelas o servicios básicos. El agua sigue saliendo turbia y los cortes continúan”, ejemplificó.
Respecto a los recientes anuncios oficiales sobre inversión en obra pública, Remy planteó interrogantes sobre el origen de los fondos, recordando que el presupuesto provincial preveía endeudamiento externo para obras de mayor envergadura y no un uso significativo de recursos propios. “La Provincia tiene dinero acumulado, pero cuando se habla de obras importantes, aparece la deuda. Eso genera muchas dudas”, expresó.
Finalmente, el diputado anticipó que continuará trabajando en un análisis más profundo sobre la evolución del salario estatal, el costo de la canasta familiar y los servicios esenciales, y reiteró la necesidad de que el Gobierno transparentar el uso de los recursos públicos y abrir el debate sobre si corresponde seguir priorizando la acumulación financiera mientras amplios sectores de la población no logran cubrir sus necesidades básicas.
