En medio de semanas de tensión y versiones cruzadas que inundaron las redes sociales, el Ejecutivo provincial brindó un mensaje claro en torno a lo que fue el fuerte reclamo policial que derivó en la salida de Juan Manuel Pulleiro y el reciente nombramiento de Carlos Gil Urquiola al frente del Ministerio de Seguridad, por un incremento salarial
En este caso, el mensaje del Ejecutivo fue uno solo y sin matices: el aumento que se hará tanto al personal de la Policía como al del Servicio Penitenciario no superará el tope fijado para el resto de los trabajadores de la administración pública.
El ministro de Gobierno, Justicia, Derechos Humanos y Trabajo, Normando Álvarez García, fue el encargado de desactivar cualquier expectativa de un aumento diferenciado. «Nunca el Gobierno va a salir del general de la pauta que tiene acordada con todos los gremios estatales», sentenció el funcionario, dejando en claro la postura del estado en este tema.
Tal como nuestro medio lo había anticipado, los porcentajes de aumento y los ítems que engrosarán los salarios de las fuerzas, finalmente fueron confirmados por el Gobierno.
En este sentido, vale mencionar, el eje del aumento se apoya en un esquema de incrementos escalonados, siguiendo la pauta del resto de la administración pública de un 10% en total.
Sin embargo, la novedad que el Gobierno puso en su propuesta y ofrecimiento, es la incorporación del adicional por presentismo, además de mejoras en los ítems por títulos y posgrados. Con este combo de incrementos y adicionales, el Ejecutivo garantiza que un agente recién recibido percibirá un mínimo neto de 1.150.000 pesos en mano a partir de marzo.
Paz social bajo la lupa
Lo ocurrido durante el último tiempo, con el «plus» -en algunos casos millonario- otorgado a las altas esferas de la Policía de la Provincia y ciertos grupos operacionales que derivó en el descontento y movilización de las bases policiales, pusieron en jaque la tan afamada «paz social» que pregona este Gobierno.
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Por eso, el discurso oficial trata de poner paños fríos en la situación y Álvarez García calificó a la Policía como el «sostén de la paz» y la base del esquema provincial, en un claro intento de contener los ánimos de los sectores más duros de la fuerza y los retirados.
Lo que si es de libre lectura, es que la estrategia oficial busca evitar el «efecto dominó». El Ejecutivo entiende que ceder un punto extra a Seguridad dispararía inmediatamente los reclamos de docentes y trabajadores de la salud, que ya miran de reojo cualquier movimiento en la Casa de Gobierno.
Por ahora, la postura es inflexible: hay acuerdo, hay ítems nuevos, pero no habrá excepciones, aunque habrá que esperar lo que suceda con las paritarias a las que convocó el Gobierno la próxima semana y cómo podría repercutir en los salarios de la fuerzas.
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Foto: ministro de Gobierno, Justicia, Derechos Humanos y Trabajo, Normando Álvarez García.
