En un encuentro que sirvió como último test antes de la Copa América, la Selección Argentina consiguió una victoria ajustada por 2-1 frente a Mauritania, equipo ubicado en el puesto 115 del ranking FIFA. El partido, disputado en La Bombonera bajo la lluvia, dejó más interrogantes que respuestas sobre el estado de forma del campeón del mundo.
Un triunfo que no convence
Los goles argentinos llegaron por intermedio de Enzo Fernández, quien abrió el marcador en el primer tiempo, y Nicolás Paz, que amplió la ventaja con un tiro libre. Sin embargo, el conjunto africano, pese a su bajo nivel, logró descontar en los minutos finales a través de Jordan Lefort, generando situaciones de peligro que pusieron a prueba a Emiliano ‘Dibu’ Martínez.
La prueba de los jóvenes
El partido fue una oportunidad para evaluar a futbolistas que buscan un lugar en la lista definitiva. La mayor revelación fue Nicolás Paz, quien desde la titularidad mostró personalidad, buen manejo del balón y una potente zancada. El mediocampista, hijo del ex mundialista Pablo Paz, se animó incluso a ejecutar un tiro libre que terminó en gol.
Otros jóvenes como Franco Mastantuono y Giuliano Simeone tuvieron minutos, pero no lograron destacar. Mastantuono, ingresado en el segundo tiempo, no encontró su lugar en el campo y tuvo dificultades para conectar con sus compañeros.
Messi no logró cambiar el ritmo
La entrada de Lionel Messi al comienzo del segundo tiempo generó una gran ovación, pero ni su presencia logró encender al equipo o al público. El partido se tornó monótono y con pocas llegadas claras al arco rival. El capitán lució físicamente recuperado, pero no pudo imprimir su sello habitual en un encuentro que ya había perdido intensidad.
El esquema y las posiciones
Scaloni probó con un doble cinco formado por Enzo Fernández y Alexis Mac Allister, siendo este último el más retrasado. El equipo comenzó con un 4-4-2 que rápidamente viró a un 4-1-4-1. Enzo Fernández fue una de las certezas, demostrando su versatilidad y despliegue físico, llegando incluso a jugar como delantero junto a Messi.
En defensa, Marcos Senesi tuvo un desempeño tranquilo debido a la escasa ofensiva rival, mientras que Marcos Acuña mostró un rendimiento físico que aún no es óptimo.
El balance final
El amistoso cumplió su objetivo de dar ritmo a los jugadores, pero el rendimiento colectivo estuvo lejos del nivel esperado. Scaloni deberá analizar las piezas que funcionaron y las que no en las próximas semanas, cuando defina la lista de 26 convocados para defender el título continental. La victoria, aunque necesaria, no oculta las falencias que el equipo deberá corregir de cara a compromisos de mayor exigencia.
