El controvertido casamiento de lujo celebrado en la Quebrada de las Conchas, conocido como «Cafayate Fantasy», enfrenta una nueva y grave complicación judicial. Según pudo confirmar Jujuy Online, el permiso oficial que los organizadores habrían presentado para realizar el evento en la zona de Los Colorados es un documento falsificado.
Un documento que no resistió el análisis
El supuesto aval, fechado el 11 de diciembre de 2025 y con membrete de la provincia de Salta, autorizaba la realización de la boda dentro del área natural protegida, sobre la Ruta Nacional 68. Sin embargo, una revisión detallada por parte de las autoridades puso en evidencia múltiples inconsistencias. Entre los elementos más llamativos se encontraron errores de tipeo, palabras mal separadas y un formato que no se ajusta a los estándares de la administración pública provincial.
Errores flagrantes y denuncia formal
El texto del documento, que circuló en medios locales, contenía frases como «A suconcideración» y referencias a una «seccionCatastral». Además, presentaba una firma atribuida al secretario de Ambiente de Salta, Alejandro Aldazábal. Contactado por este medio, el funcionario fue categórico: «No autoricé nada, ese documento es falso». Aldazábal confirmó que ya radicó una denuncia penal por falsificación de instrumento público ante la Fiscalía Penal de Cafayate.
La investigación judicial avanza
La fiscal penal de Cafayate, Sandra Rojas, se refirió al caso señalando que, más allá de los errores ortográficos, el documento «presenta una estructura que no es acorde a este tipo de pedidos». La causa judicial ahora se centra en determinar la trazabilidad del permiso apócrifo. Los investigadores trabajan para identificar a quienes lo confeccionaron y precisar cómo fue utilizado para justificar la realización del evento en plena área protegida.
La boda «Cafayate Fantasy» había generado un fuerte rechazo de organizaciones ambientalistas y vecinales por su realización en un sitio de alto valor paisajístico y ecológico. El descubrimiento de este permiso falsificado agrega un componente delictivo a la controversia, profundizando las consecuencias legales para los organizadores del evento.
