El sector ganadero de la provincia experimenta un notable repunte en la inversión para la producción de forraje. La combinación de un régimen de lluvias más favorable y los altos precios que mantiene la carne en el mercado están impulsando a los productores a reforzar la base alimenticia de sus rodeos.
Dinamismo en la demanda de semillas
Según datos proporcionados por actores clave del rubro semillero, el mes de febrero marcó un punto de inflexión tras un enero más tranquilo. Desde entonces, se observa una demanda sostenida y creciente, que se proyecta a lo largo de marzo. «Registramos un incremento en el volumen de ventas que oscila entre el 20% y el 30%, variando según la especie, en comparación con el mismo período del año anterior», explicó Enrique Bayá Casal, referente de una empresa semillera local.
Prioridades de siembra según el terreno
La demanda se canaliza en dos direcciones claras. Por un lado, hay un interés marcado en los verdeos de invierno, como el raigrás, el centeno y la avena, buscando una recuperación rápida del forraje disponible. Por otro, se intensificó la siembra de pasturas perennes. Para las lomas, la alfalfa y la cebadilla son las especies más requeridas, mientras que para los bajos anegadizos la demanda se concentra en agropiro, festuca y lotus.
Disponibilidad y precios de insumos
Este repunte de la actividad comienza a tensionar la oferta de algunas semillas. Especies como el lotus y el agropiro ya muestran señales de disponibilidad ajustada. El pasto ovillo, que en gran parte depende de la importación, también evidencia signos de posible escasez. En el caso de la alfalfa, si bien aún hay stock, un mantenimiento del ritmo actual podría generar cuellos de botella.
En contrapartida, los precios de las semillas forrajeras se ubican en promedio un 10% por debajo de los valores del año pasado. Esta relación, sumada a los altos precios de la ganadería, genera una ecuación económica muy favorable para el productor, incentivando la inversión.
Perspectivas a futuro
La continuidad de esta tendencia positiva dependerá en gran medida de que se mantengan las condiciones climáticas benignas y el valor de la hacienda. Desde el sector albergan expectativas de consolidar un crecimiento sostenido. «Luego de un largo período de estancamiento, sería muy positivo terminar de afianzar el crecimiento de la ganadería, que hoy es un producto clave de la góndola agropecuaria», expresó Bayá Casal.
