La empresa Hijos de Salvador Muñoz S.A. adquirió el fondo de comercio de la tradicional marca jujeña. La operación busca potenciar la producción y distribución de conservas y dulces regionales.
La firma Hijos de Salvador Muñoz S.A. informó ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) la adquisición del fondo de comercio de Dulces Otito, una marca tradicional del sector alimenticio con casi siete décadas de presencia en el mercado, especialmente en el norte argentino.
La operación posiciona al grupo Muñoz en un segmento clave de la canasta básica, con miras a potenciar su escala industrial y despliegue comercial en conservas, dulces y productos afines. Fuentes de la empresa señalaron que la compra forma parte de una estrategia de crecimiento que busca consolidar su presencia en mercados regionales y nacionales.
La transacción, cuyos detalles financieros no fueron revelados, fue comunicada mediante un hecho relevante a la CNV. Según el comunicado, la adquisición implica un cambio de titularidad y el inicio de un proyecto de reingeniería operativa y expansión del portafolio.
Dulces Otito nació en San Salvador de Jujuy cuando su fundador, Alberto Galli, decidió aprovechar los excedentes de fruta de la finca familiar en Yala para elaborar dulces. Con el tiempo, la marca evolucionó de un emprendimiento artesanal a una producción más amplia que incluye mermeladas, jaleas y conservas, manteniendo un fuerte arraigo regional. Actualmente, su núcleo productivo se concentra en San Pedro de Jujuy.
Desde Hijos de Salvador Muñoz anticipan que la incorporación permitirá avanzar en la modernización de la planta, la sinergia operativa y comercial con sus canales de distribución, y la posible ampliación del portfolio de productos, sin descartar líneas innovadoras.
La compra se inscribe en la historia de la empresa familiar Hijos de Salvador Muñoz, fundada en 1928, que ha diversificado sus negocios en el sector agroindustrial y frutihortícola.
