Un menor de edad encontró el cuerpo de su madre enterrado en el patio de su vivienda en Claypole, provincia de Buenos Aires. La Justicia investiga a la pareja de la mujer, quien se encuentra prófugo, bajo la hipótesis de un homicidio en contexto de género.
Un niño de 12 años halló el cuerpo de su madre enterrado en el patio de una vivienda ubicada en la calle Nardo al 5800, en la localidad bonaerense de Claypole, partido de Almirante Brown. La Policía tomó conocimiento del hecho este sábado tras una llamada al 911 realizada por una tía del menor.
Al arribar al lugar, los agentes recibieron el relato de la mujer de 48 años, quien indicó que su sobrino había comenzado a remover tierra en el fondo de la propiedad y se topó con un brazo. Según su testimonio, el chico reconoció un tatuaje que le permitió identificar de inmediato a su madre, una mujer de 35 años.
Personal del Grupo Táctico de Operaciones (GTO), la DDI de Lomas de Zamora y Casos Especiales se presentaron en la vivienda, una casa prefabricada de una sola planta. Allí constataron la presencia de restos humanos enterrados en el patio trasero. Tras la excavación, se extrajo el cuerpo de una mujer en avanzado estado de putrefacción. Los peritos confirmaron que la víctima tenía un trapo en la boca.
La investigación quedó bajo la órbita de la Justicia de Lomas de Zamora, con intervención de la fiscal de turno. Los primeros testimonios recogidos resultaron determinantes para orientar las pesquisas. Según las declaraciones, el niño había visitado a su madre el 2 de abril, fecha en la que fue atendido por la pareja de la mujer, un hombre de 30 años. El sospechoso le dijo al chico que la mujer se había ido a la Capital Federal.
Lo que llamó la atención del menor fue que en el fondo de la vivienda había tierra removida. Al día siguiente, el niño insistió en saber dónde estaba su madre. El hombre volvió a repetirle que se había ido y, según el testimonio, le advirtió que «no la iba a volver a ver más». Ante la falta de respuestas, el chico decidió remover la tierra por su cuenta este sábado y fue entonces cuando hizo el descubrimiento.
Tras el hallazgo, el cadáver fue trasladado para la autopsia, un examen que será clave para determinar la causa de muerte, la data del fallecimiento y confirmar oficialmente la identidad. Los investigadores reconstruyen los últimos movimientos de la víctima y el principal sospechoso.
La investigación se centra en la hipótesis de un homicidio en contexto de género. La mecánica del hecho y los testimonios descartan la posibilidad de un robo. El hombre señalado como el principal sospechoso ya fue identificado y permanece prófugo. Tanto él como la víctima tenían antecedentes penales, información que ya fue incorporada al expediente judicial.
La prioridad de la Justicia y la Policía en esta etapa es localizar al acusado y esclarecer la secuencia de lo ocurrido. Actualmente la causa avanza con distintas medidas judiciales y policiales para reunir pruebas que permitan reconstruir de manera precisa el caso. El expediente permanece bajo la supervisión de la fiscalía especializada y, hasta el momento, la principal línea de investigación apunta a la pareja de la mujer como autor del crimen. El avance de la autopsia y las pericias forenses serán determinantes para aportar elementos concluyentes a la causa.
