La actriz Andrea del Boca negocia su vuelta a Gran Hermano Generación Dorada tras sufrir una caída que le afectó la dentadura. Se conocieron detalles de sus exigencias económicas y de salud.
El regreso de Andrea del Boca a la casa de Gran Hermano Generación Dorada es, sin dudas, el tema del momento. Luego de tener que abandonar la competencia por una durísima caída que le afectó la dentadura, la actriz está lista para la revancha, pero su vuelta no será barata ni sencilla. Fue Yanina Latorre quien destapó la olla en Sálvese quien pueda, revelando las exigencias que la protagonista de «Perla Negra» puso sobre la mesa de Telefe para concretar su «regreso triunfal». Según la información filtrada, los números que se manejan son de otra galaxia para la televisión actual.
A pesar de las ganas de Andrea de entrar «esta misma noche», el equipo médico de la producción todavía no da el brazo a torcer. El tratamiento por sus dientes es delicado (necesita que se fijen correctamente), pero lo que más preocupa son sus picos de presión, que han llegado a 20 en momentos de estrés. A diez días de la brutal caída que la obligó a abandonar la casa de Gran Hermano 2026, la actriz reapareció públicamente y dio detalles de su lenta recuperación.
En diálogo con el programa Sálvese quien pueda, Andrea se mostró saliendo de un control médico y reveló que los médicos están monitoreando de cerca su corazón: «Estoy bien, pero vengo del cardiólogo. Me estoy haciendo un Holter para chequear que todo esté bajo control», explicó mientras señalaba el dispositivo. El impacto contra el piso de la cocina no solo fue un susto, sino que dejó secuelas físicas que todavía intenta sanar.
Respecto a las lesiones en su boca, donde recibió varios puntos de sutura, la actriz detalló la compleja situación de su dentadura: «Tengo una placa de plástico porque todavía están flojos los dientes». Al recordar el golpe seco contra el suelo, fue tajante: «Fue horrible, realmente horrible».
A pesar del dolor, Andrea no perdió el sentido del humor. Cuando el cronista le consultó sobre la posibilidad de regresar al reality, ella respondió entre risas: «A mi casa vuelvo». Ante la insistencia sobre si se refería a la casa más famosa del país, bromeó con cuidado: «No me hagas reír, que se me parte la boca», dejando en claro que, por el momento, su única prioridad absoluta es terminar el tratamiento y ponerse bien físicamente.
Para mitigar este riesgo y asegurar su tranquilidad, surgió una propuesta que rompería las reglas del formato: que Andrea entre acompañada por su hija, Anna Chiara, quien oficiaría de asistente y compañía constante para cuidar su salud dentro del juego. La producción de Santiago del Moro baraja dos opciones: incluirla en un repechaje convencional o armar una entrada especial que la posicione nuevamente como la gran figura del ciclo. Mientras tanto, el público espera ver si Telefe está dispuesto a pagar el alto precio de tener a la máxima estrella nacional de nuevo bajo el ojo de la cámara.
