La Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo dejó sin efecto la suspensión de la reforma laboral, devolviendo la plena vigencia a la Ley de Modernización Laboral.
El presidente Javier Milei celebró este jueves la decisión de la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, que dejó sin efecto el fallo que suspendía la aplicación de la reforma laboral. Con esta resolución, los artículos de la Ley de Modernización Laboral vuelven a estar plenamente vigentes y son aplicables de forma general.
“No podrán detener el crecimiento que se viene para el país”, expresó el mandatario a través de su cuenta de X (antes Twitter) poco después de conocerse la noticia. Por su parte, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, respaldó la medida afirmando: “Rige la ley de modernización laboral”.
La decisión de la Cámara desactiva el fallo del juez Raúl Ojeda, quien el pasado 30 de marzo había dictado una medida cautelar a pedido de la CGT. Aquella resolución mantenía suspendidos puntos clave de la normativa, como la modificación del cálculo de indemnizaciones, la extensión del período de prueba y las limitaciones a la responsabilidad por tercerización.
En el fallo actual, los jueces de Cámara entendieron que no se pueden suspender los alcances de una normativa que cumplió con el proceso de debate y sanción en el Congreso Nacional. La medida cautelar de Ojeda quedará suspendida hasta que la Cámara del Trabajo se pronuncie sobre la cuestión de fondo.
Con esta reactivación, el Gobierno recupera herramientas centrales de su programa de modernización laboral que habían quedado en un limbo jurídico. Desde el Ejecutivo nacional, la Procuración del Tesoro y el Ministerio de Capital Humano habían presionado fuertemente por esta resolución, incluso presentando un per saltum ante la Corte Suprema.
El Gobierno sostiene que la reforma es indispensable para “terminar con un sistema arcaico de más de 50 años” que, según su visión, ha fracasado al dejar a millones de argentinos en la informalidad laboral. Mientras el oficialismo celebra lo que considera un paso crucial para la seguridad jurídica y la inversión, la CGT y otros sectores gremiales mantienen sus amparos por inconstitucionalidad, augurando que la batalla legal por la reforma laboral aún tendrá nuevos capítulos en los tribunales superiores.
