A cuatro años de su desaparición en San Salvador de Jujuy, la investigación sobre Sergio Callata suma una nueva hipótesis: podría ser víctima del presunto asesino serial Matías Jurado. La familia espera los resultados de pruebas de ADN.
Sergio Daniel Callata, de 36 años al momento de su desaparición, es intensamente buscado desde el 23 de abril de 2022 en San Salvador de Jujuy. Su rastro se perdió tras ser visto por última vez en el centro capitalino, mientras que su vehículo fue hallado abandonado en la Ruta Provincial 35.
Horas después de perderse el contacto, la Policía de Jujuy localizó su auto, un Fiat Mobi gris oscuro, en la zona de La Cuesta, camino a Ocloyas, estacionado a la vera de la ruta. Según los informes del Ministerio Público de la Acusación, el vehículo no presentaba signos de violencia ni forcejeos en su interior, lo que profundizó el misterio.
Sergio Callata residía en el barrio Chijray. Aquel sábado salió hacia una cancha de fútbol, pero se habría desviado para auxiliar a un conocido en el centro, siendo esa la última vez que fue visto.
A cuatro años del hecho, la investigación judicial habría tomado un nuevo rumbo al vincularse con otro expediente: se investiga si Sergio Callata pudo haber sido víctima de Matías Jurado, el asesino serial investigado por la desaparición de al menos cinco hombres. Esta línea de análisis se mantiene bajo reserva oficial.
Recientemente se realizaron tomas de muestras de ADN a la madre de Callata para ser cotejadas con restos óseos vinculados a ese caso. Jorgelina Peloc, pareja de Sergio, confirmó a Jujuy247.com que están a la espera de esos resultados genéticos. «Mi suegra se hizo el ADN para ver si hay coincidencias con lo de Jurado», explicó Peloc, quien manifestó que la incertidumbre sigue intacta. La familia solicitó paciencia ante la complejidad de las pericias.
Sergio Callata mide 1,75 metros, contextura robusta, tez trigueña y cabello corto negro. Al momento de su desaparición vestía remera celeste, pantalón gris y zapatillas negras. Quienes lo conocen lo definen como una persona «familiera» y «amiga de todos». Su familia sostiene la hipótesis de que habría sido llevado contra su voluntad. La desaparición dejó a dos niños, que en 2022 tenían 4 y 9 años, esperando el regreso de su padre.
