Un contratista declaró ante la Justicia que el vocero presidencial Manuel Adorni le pagó 245.000 dólares en efectivo por obras de lujo en su vivienda de Exaltación de la Cruz, en el marco de una causa por presunto enriquecimiento ilícito.
En su declaración testimonial ante el fiscal federal Gerardo Pollicita, el contratista Matías Tabar complicó la situación judicial de Manuel Adorni en la causa por presunto enriquecimiento ilícito. Según el testigo, el funcionario le entregó personalmente y en mano un total de 245.000 dólares en efectivo por una serie de obras de lujo realizadas en su vivienda de Exaltación de la Cruz.
Los trabajos detallados ante la Justicia incluyeron la construcción de un quincho, una pileta con mosaico travertino, una cascada, revestimientos nuevos y mobiliario de alta gama. Tabar aportó como prueba videos de los avances de la obra y facturas de los materiales que él mismo adquirió, remarcando que el pago por su mano de obra y la gestión se realizó «todo cash».
Fuentes cercanas a la Jefatura de Gabinete desmintieron categóricamente la cifra mencionada por el contratista. Aseguran que el valor de las refacciones es sensiblemente menor y adelantaron que solicitarán una pericia técnica sobre la propiedad, argumentando que la casa no refleja una inversión de esa magnitud.
Por su parte, Adorni evitó dar detalles sobre su patrimonio durante la conferencia de prensa brindada hoy en Casa Rosada. Al ser consultado, se limitó a responder que ya brindó las explicaciones correspondientes ante la Cámara de Diputados y que, de ser necesario, lo hará nuevamente ante el ámbito judicial.
La investigación también analiza el origen de los fondos. La esposa de Adorni, Bettina Angeletti, figura como titular de la unidad en Indio Cuá desde noviembre de 2024. En el expediente consta la declaración de una escribana sobre un préstamo hipotecario de 100.000 dólares obtenido el mismo día de la compra, el cual se habría utilizado para costear parte del inmueble. Sin embargo, el monto declarado por el contratista por las remodelaciones (US$245.000) supera ampliamente el valor de compra informado de la vivienda (US$120.000), lo que genera nuevas dudas sobre la evolución patrimonial del vocero presidencial desde su llegada a la función pública.
