La visita de la agrupación surcoreana BTS al Palacio Nacional transformó el primer cuadro de la Ciudad de México en un mar de euforia, reuniendo a cerca de 50 mil personas, según cifras oficiales.
La visita de la agrupación surcoreana BTS al Palacio Nacional transformó el primer cuadro de la Ciudad de México en un mar de euforia, logrando reunir a cerca de 50 mil personas, según cifras oficiales de la Secretaría de Gobierno capitalina.
Desde las primeras horas del día, miles de seguidores (conocidos como ARMY) se dieron cita en la Plaza de la Constitución. Equipados con pancartas, lightsticks y cánticos, los fans nacionales e internacionales soportaron las horas de espera con un solo objetivo: presenciar, aunque fuera por unos instantes, la llegada de los siete integrantes a la sede del Poder Ejecutivo.
Esta movilización se posiciona como una de las mayores concentraciones de seguidores de K-pop registradas en la historia reciente de la capital mexicana, superando expectativas y desatando una energía vibrante en todo el Centro Histórico. Dada la magnitud del evento, las autoridades capitalinas desplegaron un robusto operativo interinstitucional.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que el grupo BTS regresará a México en 2027 y agradeció al presidente de Corea del Sur porque «sin él, esto no hubiera sido posible». Gracias a esta intervención, el Gobierno de la Ciudad de México informó que la jornada concluyó con saldo blanco, garantizando la integridad de los asistentes que abarrotaron las calles aledañas para ser parte de este momento histórico.
La presencia de BTS en Palacio Nacional no solo reafirma el impacto cultural de la banda en América Latina, sino que marca un precedente en la relación entre el fenómeno del K-pop y los espacios públicos más emblemáticos del país. Para los miles de asistentes, lo ocurrido hoy en el Zócalo no fue solo una visita oficial, sino la confirmación de que México es una pieza clave en el mapa global del grupo.
