El operativo del Instituto Malbrán en Ushuaia no encontró al ratón colilargo, principal reservorio del virus Andes, aunque se capturaron otras especies y las muestras serán analizadas.
El operativo realizado por el Instituto Malbrán en Ushuaia para investigar la posible circulación de hantavirus terminó con un dato importante: no encontraron al ratón colilargo, la especie vinculada al virus Andes y considerada el principal reservorio de la enfermedad en el sur del país.
La búsqueda se llevó a cabo durante la última semana en zonas periféricas de Ushuaia y en sectores del Parque Nacional Tierra del Fuego, como parte de la investigación que intenta determinar el origen del brote asociado a un crucero neerlandés.
Para el relevamiento, los especialistas instalaron alrededor de 200 trampas en puntos estratégicos donde podría haber presencia de roedores.
Aunque no apareció el ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus), los equipos sí capturaron otras especies, como Abrothrix hirta y Abrothrix olivacea, también relacionadas con la circulación del hantavirus en la región. Sin embargo, hasta ahora no hay pruebas de que esos ejemplares estuvieran infectados.
Por ese motivo, todas las muestras recolectadas serán enviadas al Malbrán para realizar estudios serológicos y moleculares que permitan confirmar o descartar la presencia del virus.
Los especialistas explicaron que, si aparecen resultados positivos, también se harán secuenciaciones genéticas para identificar el tipo viral y obtener más información sobre el comportamiento del brote.
La investigación sigue abierta. El operativo forma parte de una investigación más amplia que busca establecer si el origen del brote registrado en un crucero estuvo relacionado con Ushuaia y si existe circulación activa del virus en el ambiente.
Desde el Malbrán aclararon que la ausencia del ratón colilargo es un dato relevante, pero todavía no definitivo. Advirtieron que las poblaciones de roedores pueden variar según las condiciones ambientales y que será necesario esperar los resultados de laboratorio antes de sacar conclusiones.
Durante el trabajo de campo, los equipos actuaron bajo estrictos protocolos de bioseguridad y también capacitaron al personal del Hospital Regional de Tierra del Fuego para fortalecer el diagnóstico y la detección de posibles casos.
Mientras continúan los análisis, las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia epidemiológica y recomiendan extremar los cuidados en zonas naturales donde pueda haber presencia de roedores.
