La licenciada Cecilia Agüero, psicóloga y miembro de la Comisión del Colegio de Psicólogos de Jujuy, advirtió sobre el aumento de los casos de depresión y conductas suicidas en la provincia y resaltó la importancia de la prevención, la detección temprana y el acompañamiento comunitario.
“La depresión es una pandemia global. En nuestra provincia lo vemos claramente: han aumentado los intentos de suicidio y los suicidios consumados, así que yo diría que, en este momento, estamos en una alerta”, afirmó Agüero durante una entrevista concedida a Radio 2.
La especialista explicó que si bien la depresión siempre existió, fue la pandemia de Covid-19 la que potenció el fenómeno. “El encierro, la pérdida de seres queridos, el miedo y la incertidumbre han hecho que muchas personas, especialmente adolescentes, se encuentren en un estado emocional muy frágil”, señaló.
Agüero detalló que los síntomas más evidentes incluyen tristeza profunda, desgano, apatía y desvinculación de actividades que antes generaban motivación.
Pero advirtió que no siempre es así: “Lo más preocupante es cuando la depresión se esconde detrás de una sonrisa. Personas que hacen un sobreesfuerzo, que aparentan estar bien, y de repente sabemos que han tenido un intento de suicidio”, explicó.
Acceso a dispositivos de salud mental y realidad provincial
Sobre los recursos disponibles, la licenciada recordó que en Jujuy existen dispositivos gratuitos a través del Ministerio de Salud, aunque reconoció que la demanda supera ampliamente la oferta. “Hay un núcleo de atención con 0800 y equipos para hablar con psicólogos o psiquiatras, y los **hospitales están preparados para emergencias relacionadas con intentos de suicidio o crisis depresiva”, señaló Agüero.
Al mismo tiempo, advirtió que el acceso en el ámbito privado no es sencillo para todos: “No todos pueden pagar un profesional y muchas obras sociales ya no son aceptadas por terapeutas, lo que limita el acceso al tratamiento”.
Causas múltiples y señales de alerta
La licenciada explicó que la depresión es un fenómeno que no tiene una sola causa. Puede estar vinculada a antecedentes familiares, eventos traumáticos, bullying, pérdida de empleo o adicciones. “Puede haber pensamientos muy cercanos a la muerte, pensamientos negativos, y sí puede ser que una persona tenga más posibilidades que otra porque ya ha cursado una depresión anteriormente”, afirmó.
Agüero también destacó que la depresión puede manifestarse a través de enojo e irritabilidad: “La tristeza muchas veces se disfraza de enojo. Detrás del enojo puede haber un profundo malestar emocional”, advirtió.
El acompañamiento como herramienta fundamental
Un eje central de su mensaje fue la necesidad de que la sociedad aprenda a acompañar: “Tenemos que aprender a acompañar. A veces no es con palabras, sino con la presencia, con un mensaje o un abrazo cuando la otra persona lo permite”, explicó.
Y agregó: “Que los adolescentes no se alejen del amigo que se encerró. Acompañar también es quedarse, aunque la persona diga ‘no quiero’”.
La licenciada Agüero concluyó con un llamado a la empatía y solidaridad comunitaria, resaltando que la prevención de la depresión y la detección temprana pueden marcar una diferencia fundamental en la vida de quienes la padecen.
