El desarrollo tecnológico, impulsado por estudiantes y científicos de instituciones nacionales, cumple con éxito su misión a bordo del histórico vuelo lunar.
La misión Artemis II de la NASA lleva a bordo el microsatélite argentino Atenea, un desarrollo impulsado por estudiantes y científicos de distintas instituciones del país. Entre las entidades participantes se encuentran el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y la empresa VENG S.A.
«Pudimos cumplir la misión que teníamos», afirmaron los responsables del proyecto, destacando el logro de la tecnología nacional en un contexto espacial internacional de alto impacto.
