Un informe especializado revela un aumento sostenido de la morosidad en el sector privado, con un fuerte impacto en los créditos a familias. El indicador en fintech y billeteras virtuales casi triplica al del sistema bancario tradicional.
La morosidad en los créditos volvió a encender señales de alerta en Argentina y muestra un deterioro sostenido, especialmente en el segmento de los hogares. Según un informe de la consultora 1816, basado en datos del Banco Central, el incumplimiento de pagos registró un nuevo aumento en febrero y afecta tanto a bancos como a entidades no financieras.
A nivel general, la mora del sector privado pasó del 6,4% al 6,7% en un mes. Sin embargo, el foco está puesto en los créditos a familias, donde el indicador subió al 11,2% y acumula más de un año de crecimiento continuo, alcanzando niveles que no se observaban desde 2004.
El escenario es aún más complejo en el universo de fintech y billeteras virtuales. En ese segmento, la morosidad trepó al 29,9%, casi triplicando los niveles del sistema bancario tradicional. Este dato refleja las dificultades crecientes de los usuarios para cumplir con sus obligaciones en un contexto de tasas elevadas y caída del poder adquisitivo.
El informe también remarca que no se trata de casos aislados, sino de un fenómeno generalizado: la irregularidad aumentó en la mayoría de las entidades financieras del país, lo que confirma el carácter estructural del problema.
Entre los factores que explican esta situación se destacan el alto costo del crédito, con tasas que rondan el 70% nominal anual, y el deterioro de los ingresos reales, que limita la capacidad de pago de las familias. A esto se suma una menor demanda de préstamos y políticas más restrictivas por parte de las entidades.
En este contexto, las billeteras virtuales y financieras no bancarias aparecen como las más expuestas, ya que concentran gran parte de su cartera en usuarios particulares, el segmento más afectado por la crisis económica.
