En un programa televisivo local, representantes del sector empresarial y de los trabajadores debatieron sobre el impacto de la nueva ley laboral, la caída del consumo y la competencia de la informalidad en la provincia.
En el programa «Detrás de las Noticias», emitido por Canal 7 de Jujuy, referentes del sector empresarial y de los trabajadores analizaron el impacto de la reforma laboral y el contexto económico actual en la provincia, con especial foco en la situación de la microeconomía.
Luis Alonso, presidente de la Unión de Empresarios de Jujuy, señaló que desde 2023 se observa una estabilización de la macroeconomía y una baja de la inflación, aunque advirtió que «la que está complicada es la microeconomía por la baja en el consumo». En ese sentido, indicó que «hay cierres de comercios, sobre todo los que son generadores de trabajo» y que esta situación «se viene dando desde el segundo semestre de 2025 y este año se está agudizando».
Por su parte, Miguel Mamaní, titular del Centro de Empleados de Comercio, coincidió en que existe una retracción de la demanda, pero la vinculó directamente con la pérdida del poder adquisitivo. «Desde el 2023 hay una retracción de la demanda producto de la pérdida del poder adquisitivo», sostuvo, al tiempo que cuestionó algunos indicadores económicos: «Nos dicen que hay déficit cero y tipo de cambio estable, pero se emiten títulos y eso genera un dólar devaluado que después traerá consecuencias».
En cuanto a la informalidad, Alonso advirtió que el comercio formal enfrenta una fuerte competencia desleal. «Hoy hay un problema importante con el ingreso de mercadería ilegal. La informalidad vende a precios mucho menores y genera inequidades», explicó. Además, remarcó que el sector formal debe afrontar cargas como aportes jubilatorios y cobertura de salud, lo que dificulta sostener la actividad frente a quienes operan fuera del sistema.
Sobre la reforma laboral, Mamaní fue crítico y planteó que antes debía haberse impulsado una reforma impositiva. «Si se quiere generar trabajo, primero hay que dar previsibilidad al empresario. Para mí es una ley regresiva porque reduce derechos a los trabajadores», afirmó. Además, sostuvo que cuando los salarios son adecuados «la economía se mueve», y advirtió sobre un «espiral» de pérdida de poder adquisitivo y caída del consumo.
Desde el sector empresario, Alonso reconoció que algunos puntos de la ley generan objeciones sindicales, aunque remarcó la necesidad de debatir herramientas que permitan sostener la actividad de las pymes en un contexto económico complejo.
