El Concejo Deliberante de Neuquén aprobó una ordenanza que prohíbe totalmente la actividad de limpiavidrios, «trapitos» y lavacoches en semáforos y esquinas, con multas que van desde $17.520 hasta $350.000.
El Concejo Deliberante de Neuquén sancionó una ordenanza que prohíbe de manera total la actividad de limpiavidrios, “trapitos” y lavacoches en semáforos y esquinas de la ciudad. La medida fue aprobada por amplia mayoría y establece sanciones económicas para quienes incumplan la normativa.
La disposición incorpora esta práctica al Código Contravencional, habilitando a inspectores municipales y fuerzas de seguridad a intervenir en la vía pública. Las multas para quienes realicen estas actividades van desde los $17.520 hasta los $350.000, mientras que los automovilistas que acepten el servicio también podrán ser sancionados con montos que alcanzan los $262.800.
El proyecto generó un fuerte debate en el recinto. Desde los sectores que impulsaron la iniciativa sostuvieron que se trata de una respuesta a un problema creciente de convivencia y seguridad en la ciudad, con el objetivo de mejorar la circulación y evitar situaciones de conflicto o acoso a conductores. En contraposición, concejales de la oposición advirtieron que la medida no resuelve el problema de fondo y plantearon que se trata de una problemática social vinculada a la pobreza y la falta de oportunidades laborales.
Desde el municipio reconocieron este contexto y adelantaron que se implementará un abordaje integral para las personas que realizaban estas tareas, con programas de inclusión, capacitaciones laborales y asistencia en salud mental y adicciones. Según relevamientos oficiales, la actividad creció de manera sostenida desde la pandemia y se replica en distintas ciudades del país. En ese marco, la ordenanza busca dar respuesta a un reclamo de vecinos y avanzar en el ordenamiento del espacio público.
